Se trata de un momento clave para Microsoft, que sigue generando grandes ingresos a través de Windows, su paquete Office y su consola de juegos X-Box, pero que hasta ahora no ha podido desarrollar un negocio de teléfonos inteligentes rentable.
El todavía consejero delegado de Microsoft, Steve Ballmer, quien ha anunciado que abandonará la compañía en los próximos meses, confía en el gran potencial del ecosistema Windows Phone y en la capacidad de Nokia para lanzar al mercado móviles atractivos.
"Windows Phone ha crecido más del 78% en el último año y se ha establecido claramente como la tercera plataforma móvil del mercado, mientras que las ventas de smartphones de Nokia con Windows Phone han pasado de cero hace dos años a 7,4 millones de unidades en el último trimestre", afirmó Ballmer a la prensa.
La venta de ayer incluye un acuerdo para licenciar la cartera de patentes de Nokia por 10 años. Sin esa cláusula, el negocio de dispositivos y servicios de Nokia habría estado valuado en unos u$s 4.800 millones, dijeron las compañías.
La firma finlandesa, que alguna vez fue líder indiscutido en aparatos móviles, no ha podido reducir la enorme brecha abierta por Apple y Samsung en el competitivo mercado de los smartphones. En consecuencia, ahora se concentrará en su unidad de equipamiento de redes, el negocio de navegación y las patentes tecnológicas.
El canadiense Stephen Elop, presidente ejecutivo de Nokia y exdirector de la división de software en Microsoft, retornará a la empresa estadounidense como jefe del negocio de dispo-sitivos móviles y su nombre ya suena como posible reemplazo de Ballmer.
La operación no fue recibida con demasiado optimismo por Wall Street, perdiendo los títulos de Microsoft un 4,55%, a u$s 31,88, mientras que Nokia salió de su letargo con incrementos en torno al 31%.
| Agencias Reuters, AFP y EFE |


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