Es la primera reunión que será presidida por el holandés Jeroen Dijsselbloem, que fue elegido en enero para sustituir a Jean-Claude Juncker, que dejó el cargo por voluntad propia, luego de ocho años de estar al mando.
La discusión acerca de la recapitalización directa de la banca, acordada en junio para romper el "círculo vicioso" entre deuda bancaria y la soberana, apenas avanzó debido a las distintas interpretaciones sobre su significado entre los Estados miembros. Por esta razón, el eurogrupo prefirió ir haciendo el debate por partes y dedicar cada una de sus reuniones a una cuestión específica.
Así, el tema de vuelve a ser en qué momento se fija la fecha a partir de la cual el MEDE debe asumir la recapitalización directa. Por un lado, Alemania, Holanda y Finlandia quieren que el fondo sólo actúe para solucionar los problemas que empiecen a fraguarse en 2014, fecha en que el BCE asumirá la supervisión única de los grandes bancos.
Ya existe acuerdo general en que el Estado beneficiario deberá contribuir en alguna medida a su propio rescate, con el objetivo de que no se desentienda de los problemas de sus bancos si los asume la UE, según trascendió en la antesala de la reunión.
Por otra parte, el tema de debate en agenda es si se establece una cantidad máxima de recapitalizaciones directas en el MEDE, que está dotado con 500.000 millones de euros y cuya ampliación no es considerada aún.
En relación con el rescate de Chipre, debido a la complejidad del rescate el eurogrupo decidió a posponer decisión, al menos hasta la segunda mitad de marzo, después de las elecciones y cuando haya ya un nuevo Gobierno.
"Espero que el programa de ayuda para Chipre esté listo a fin de marzo", dijo Jörg Asmussen, miembro del directorio del BCE, en declaraciones que publica el diario económico alemán Handelsblatt.
"Para que no haya dudas: si Chipre no recibe ninguna ayuda externa, entrará en cesación de pagos", añadió el alemán. Asmussen se dirigió especialmente a Alemania, donde tanto el gobierno conservador de Angela Merkel como la oposición socialdemócrata especulan con el costo político de aprobar en el Parlamento más ayudas europeas, muy impopulares entre los alemanes, en plena carrera a las elecciones generales del 22 de septiembre. "Por si alguien tiene la esperanza de poder retrasar una decisión hasta después de las elecciones, eso no podrá ser", recalcó.
El directivo advirtió de los peligros que implicaría para toda la eurozona la quiebra de un socio. "Si ahora dejamos caer a un país, ponemos en riesgo el progreso que logramos el año pasado en la lucha contra la crisis".
Los ministros de Economía de la eurozona recomendarán al Gobierno chipriota que encargue una auditoría independiente sobre cómo está aplicando la legislación internacional y europea contra el blanqueo de dinero.
Sin embargo, el gran problema del rescate de Chipre, que sigue sin solución, es la sostenibilidad de la deuda. Debido al gran tamaño de su sector financiero, Chipre necesita un programa por valor de aproximadamente 17.500 millones de euros, equivalente al 100% de su PBI, que por tanto dispararía su deuda.
| Agencias DPA y AFP |


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