Misia nació en Portugal pero es española por sangre materna. Como buena hija de Oporto, su música principal es el fado, pero de sus muchos años en Barcelona tomó las influencias de muchos otros géneros. Con un pie en la tradición de los instrumentos tradicionales de su música materna y otra en la modernidad y el cosmopolitismo, además canta por igual en portugués que en castellano, catalán, francés, inglés o napolitano. Y este álbum da perfecta cuenta de esa heterodoxia, esa variedad de estilos, esa multiplicidad de inquietudes. En su bellísimo "Delikatessen Café Concerto" hay, cierto, algunos fados. Pero hay también boleros como "Contigo aprendí-, la canción de Alberto Cortez con poesía de Miguel Hernández popularizada por Serrat "Nanas en un momento alto del disco, "Oblivion" o "J'oublie" de Astor Piazzolla, coplas como "Agua que no has de beber", piezas francesas como "Les mots d'amour", "Chanson d'Hèlene", etcétera. En el apogeo de su muy buena voz, Misia eligió acompañarse con muchos músicos distintos y con diferentes formaciones, según las necesidades de cada título. Y contó con la participación de varios invitados ilustres y tan eclécticos como todo: Geoffrey Burton, Iggy Pop, Dead Combo, Melech Mechaya, Ramón Vargas y Adriana Calcanhotto, entre otros.
| Ricardo Salton |



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