Desde hace ya varios meses, en el mercado financiero, el ánimo de los operadores y de los inversores va al compás de la volatilidad y la velocidad con la que se mueven los precios, lo que termina generando mayor desconcierto al momento de tomar decisiones y de hacer proyecciones sobre precios futuros de los diferentes activos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Esta situación que puede considerarse de algún modo común para ciertos activos como acciones y commodities, no lo era en tal magnitud para el mercado de divisas. Sin embargo, como mencionamos anteriormente, en los últimos meses este sector también se ha visto afectado por las fuertes variaciones, de hecho tan sólo en el segundo semestre del pasado año 2008 el dólar ha logrado avanzar en un promedio del 30% contra las principales monedas del mundo (euro, libra, australiano) y de igual modo ha ocurrido con las principales monedas de la región que en el mismo período han mostrado devaluaciones superiores al 50%. Ante dicho accionar, y en medio de una coyuntura de crisis por las noticias que se iban sucediendo en la economía mundial tras el efecto de la fuerte baja de los mercados, durante el primer trimestre del presente año, no sólo comenzaron a proyectarse niveles de dólar que en algunos casos eran realmente altos sino que incluso se esperaba que dichas proyecciones se logren en un período corto de tiempo. Sin embargo, en medio de tal contexto el mercado alcanza niveles de saturación y los precios terminaron revirtiendo la tendencia. Es así como hoy, tan sólo cinco meses más tarde, con los mercados en recuperación y con un dólar nuevamente perdiendo terreno, las proyecciones de caos que se daban ya parecen haber perdido todo crédito entre los participantes o al menos se ponen en tela de juicio.
Entonces, se preguntará el lector cómo convivir o sobrevivir en medio de variaciones tan repentinas y abruptas de las proyecciones por parte de expertos y participantes del mercado, sin cometer el error de dejarse llevar por las emociones. En este sentido, así como en la edición del pasado 18 de noviembre favorecíamos en nuestro escenario principal la habilitación del actual recorte del dólar dentro de un esquema principal alcista de fondo para la moneda estadounidense, actualizaremos nuestro análisis a la actual coyuntura y proyectaremos nuestro nuevo escenario con vista hacia lo que resta del año, al menos.
Dólar: momento de retomar posiciones
Ya en ediciones anteriores hemos mostrado al lector el comportamiento histórico del Dollar Index (DXY), el cual mide el comportamiento de la moneda estadounidense frente a una canasta de las principales monedas del mundo. En su oportunidad mostramos cómo el análisis de ciclicidad para el dólar identificaba que a partir del año 2008 pudo haber concluido el ciclo bajista iniciado en promedio hacia el año 2001 contra las principales monedas del mundo y que desde entonces un nuevo ciclo alcista para la moneda estadounidense habría quedado habilitado hacia los próximos años. En este sentido y manteniendo dicha lectura que proponíamos en la edición de noviembre pasado, donde mencionamos que si bien podía estar habilitándose un recorte parcial al alza desarrollado por el dólar durante el segundo semestre de 2008, también dejábamos claro en dicho análisis que tal recorte se trataría sólo de un movimiento temporal y por lo tanto brindaría una nueva oportunidad de compra de dólares a la espera que hacia adelante la moneda estadounidense pueda retomar su ciclo ascendente principal, sin mayores inconvenientes hacia los próximos años.
Es así, como tras desarrollarse durante este primer semestre del año 2009 un recorte parcial de las ganancias acumuladas para el dólar, generando incluso este movimiento cambio de humores en los participantes donde ya muchos comienzan a hablar nuevamente de la baja del dólar como un movimiento de tendencia influenciado a que lo peor de la crisis ha pasado, creemos que el dólar nuevamente se encuentra enfrentando claros niveles de soportes a partir de donde la tendencia principal alcista de fondo podría quedar rehabilitada.
Como se aprecia en la gráfica del Dollar Index, la baja del dólar de los últimos meses ha llegado a recortar el 61,8% del avance desarrollado previamente. Desde el punto de vista técnico dicho parámetro se lo identifica como un posible nivel de contención donde creemos que el proceso correctivo de la moneda estadounidense podría culminar. Si esta misma lectura la trasladamos a la gráfica de otras monedas de importancia como por ejemplo el euro e incluso monedas importantes de la región como el real brasileño, nos encontramos con el mismo esquema técnico y se identifica que los valores alcanzados en el recorte del dólar representan importantes soportes y por lo tanto mientras no sean quebrados podrían actuar como área de inflexión a un nuevo y fuerte movimiento de avance para la moneda estadounidense hacia los próximos meses y principalmente hacia el próximo año.
Ante lo planteado, resulta favorecido por el analista considerar que nos encontramos en presencia de un mercado en sólidos soportes que de acuerdo con nuestro esquema principal de fondo favorecido para el dólar, deberían interpretarse los valores actuales como óptimos para posicionarse nuevamente con solidez en la moneda estadounidense a la espera de que ésta comience a retomar su protagonismo, no sólo frente a las principales monedas del mundo sino, incluso, frente a las principales monedas de la región. Veamos...
Dejá tu comentario