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Moreno dejaría importar libros por “courier”
Según fuentes del sector, Moreno se comunicó telefónicamente con las autoridades de las dos entidades en las que se divide la actividad (la Cámara Argentina de Publicaciones, que representa a las grandes editoriales extranjeras; la Cámara Argentina del Libro, que agrupa a las pymes del sector, casi todas nacionales) para informarles que el sistema de entrega a domicilio (courier) de ejemplares se normalizará en las próximas horas. También les habría dicho que fue «mal interpretado» el alcance de su Resolución 453 por los funcionarios encargados de aplicarla.
Entre las polémicas declaraciones que hizo esta semana Juan Carlos Sacco, vicepresidente y «factótum» de la FAIGA (la industria gráfica, directa beneficiaria del cierre de la frontera a las publicaciones extranjeras so pretexto de controlar el nivel de plomo de sus tintas), dijo algo que resultó cierto: en ningún punto de la Resolución 453 se prohíbe la entrada de libros comprados vía internet ni se obliga a nadie a retirarlos en Ezeiza. La norma permite una franquicia de hasta 500 volúmenes por persona o empresa para esa clase de operaciones.
No parece probable, sin embargo, que la prohibición «de facto» de estas compras haya sido fruto de alguna mente afiebrada que «malinterpretó» una resolución. La versión más fuerte indica que habría sido la propia presidente Cristina de Kirchner la que le ordenó a Moreno que aflojara la restricción sobre un tema que es sensible a la clase media y que en la balanza de pagos tiene un peso casi insignificante.
Resta por ver qué pasará con los grandes embarques de libros importados; hasta ahora, la decisión comunicada por Moreno parece limitarse a las pequeñas importaciones que se hacen en forma individual. El fondo de la norma apunta a que todo (o casi todo) lo que se lea en el país se imprima en el país.


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