- ámbito
- Edición Impresa
Mujeres viajeras, boom entre mayores de 40
Roma y la Fontana di Trevi, clásicos en tour ideados por y para mujeres.
«Las mujeres a esta edad se permiten dejar a la familia y viajar con amigas, con las que se volvieron a reencontrar en la adultez. Es el momento para recorrer diferentes lugares del mundo, en esta sociedad que hoy es mucho más permisiva de lo que era antes con el sexo femenino», explicó Mirta DallOcchio, psicóloga y directora de Hemera (centro de estudios de estrés y de la ansiedad).
Según un estudio realizado por la marca Poise en conjunto con la Federación Latinoamericana de Sociedades de Climaterio y Menopausia (Flascym) hoy existe una generación de mujeres dispuestas a cuestionar el valor de la juventud y, con 50 años se sienten con mucha energía. Así, el 83% de las mujeres entrevistadas se sienten activas, con ganas de hacer cosas y de no quedarse en sus casas.
Los viajes de mujeres solas comenzaron en Europa y pronto se expandieron a todo el continente hasta llegar a la Argentina. Una de las agencias más conocidas que ofrece este servicio es la española Focus on Women. Según contaron desde la firma «en el mundo cada vez hay más mujeres con independencia económica, ganas de viajar solas y de hacer nuevos círculos de amigas». Además explicaron que el 80% de las decisiones de compras lo realizan las mujeres, que son las que más se interesan por temas culturales y sociales.
«Se plantea algo muy interesante que es salir de sus áreas de confort, es decir de aquellas cosas que les quedan pendientes. Ahora se atreven a explorar. Tienen claro que todavía tienen muchos años por delante sin mayores complicaciones de salud, saben que la vejez existe, pero todavía está lejos de ellas», explicó DallOcchio y así justificó las fuertes ganas de viajar que experimentan las mujeres en la etapa de la madurez, algo que se relaciona fuertemente con el tiempo para estar con ellas mismas y conectarse nuevamente con sus necesidades.
Nido vacío
En psicología esta etapa de la vida se denomina «Síndrome del nido vacío», en referencia a que los hijos que tanto tiempo y cuidado les han demandado ya son independientes y no necesitan del cuidado constante. Ante esta situación, que en otra época habría generado depresión, hoy les da un sentimiento de libertad ideal para viajar para reencontrarse con la pareja, con viejas amigas.
«Eligen irse dos días a un spa, a Nueva York o a las Cataratas, a hacer compras o a relajarse; todo depende de las necesidades de cada mujer», remarcó la psicóloga consultada que a diario vive estas experiencias por parte de sus pacientes. El citado estudio concluyó además que la gran mayoría de las mujeres en este nuevo ciclo de sus vidas saben que aún tienen mucho que ofrecer y esto se manifiesta en su optimismo y planes a futuro. «El 84% de las participantes del estudio afirmaron que si bien saben que no son jóvenes, sí se sienten como tales y por ende están dispuestas a embarcarse en nuevos proyectos y a viajar».

Dejá tu comentario