26 de junio 2015 - 00:00

Murió Alejandro Romay, creador de la forma de ver TV

Alejandro Romay: desde su Canal 9, que apuntó a un público familiar y popular, reinó en la televisión argentina durante casi cuatro décadas.
Alejandro Romay: desde su Canal 9, que apuntó a un público familiar y popular, reinó en la televisión argentina durante casi cuatro décadas.
 Fuera de la luz pública desde hace ya varios años, aquejado por una persistente enfermedad pulmonar que además de afectar su cuerpo derivó también en un Alzheimer, ayer murió a los 88 años Alejandro Romay, locutor (profesión que siempre antepuso con orgullo a todas las otras), autor, traductor, empresario teatral, radial y televisivo, y "zar" por antonomasia de Canal 9, a través del cual modeló un estilo de pantalla que dominó por años la cultura audiovisual criolla. En los años 60 integró una trilogía, fuertemente personalizada, que se repartió esa cultura: los otros fueron el cubano Goar Mestre (Canal 13) y Héctor Ricardo García (Canal 11), aunque indudablemente fue Romay quien históricamente les sacaba algunos cuerpos en la carrera por el rating.

En esa usina de éxitos, mucho antes de que la televisión abierta tuviera que salir a "comprar formatos" en el exterior, Romay los creaba. Es cierto que su época fue distinta, que no debió enfrentarse al cable ni a YouTube ni a la plural oferta audiovisual de hoy, aunque también entonces la lucha por un público cautivo no era menos intensa, y casi siempre lo encontró victorioso gracias a su experiencia y a un olfato instintivo. Según las medidoras de sus tiempos, como Ipsa y Mercados y Tendencias, algunas de sus telenovelas llegaban a los 60 puntos de rating.

En Canal 9 se generaron éxitos de años como "Teatro como en el teatro", con Darío Vittori, "Titanes en el ring", de Martín Karadagian, los programas "ómnibus" "Sábados continuados", luego "Sábados de la bondad", con Héctor Coire (que le competía a los clásicos "Sábados circulares" de Pipo Mancera en el 13, y el "Cine de superacción" en el 11), y los imbatibles "Domingos de mi ciudad", con Orlando Marconi primero, transformado más tarde en "Feliz domingo" con Silvio Soldán; "Música en libertad", que entre los musicales para jóvenes derrotaba al "Alta tensión" y "Sótano beat" del 13; "Gane y aprenda con Galán" (no pudo tener, en cambio, "Si lo sabe cante", que lo patentó García); "Grandes valores del tango", también con su locutor emblema Soldán; "Los doce del signo", con Horangel, el "Copacabana Club" (formato con el que le competía a "Casino Philips" del 13), "Seis para triunfar", con Héctor Larrea; "El botón" en los años 60, que lanzó al personaje de "Rucucu" de Alberto Olmedo, "Las gatitas y ratones de Porcel" y "Finalísima del humor" entre los humorísticos, las telenovelas con el sello, entre otros, de Abel Santa Cruz y Alberto Migré, y a lo largo de los años títulos como "Simplemente María", "Amo y señor", "Cosecharás tu siembra", "La extraña dama", "Más allá del horizonte", "Ricos y famosos" y "Una voz en el teléfono" (no le hacía falta a Romay, que le daba trabajo a los actores argentinos, importar telenovelas turcas). "Nuevediario" fue durante muchas temporadas el noticiero más visto de la TV, y también en ese canal, ubicado entonces en la calle Gelly de Paleremo, nacieron, en 1968, los almuerzos de Mirtha Legrand. Entre las perlas bizarras ocupa un lugar preponderante "El show de Michael Jackson", en los 80, conducido por un Domingo di Nubila de smoking.

Pero aunque su Canal 9 tuvo como foco los contenidos populares, también Romay apuntó a ese público ABC1 que históricamente era patrimonio de Goar Mestre. Así puso en el aire su ciclo "Alta comedia", los sábados a la noche, con producciones irreprochables que todavía hoy son recordadas (como esa "Fedra" de Racine con Nélida Lobato y Víctor Laplace, "El ángel azul" de Heinrich Mann con Raúl Rossi, o una magistral "Panorama desde el puente" de Arthur Miller con Oscar Ferrigno). Narciso Ibáñez Menta también produjo allí sus mayores creaciones de los años 60 y 70, como "El hombre que volvió de la muerte", "El monstruo no ha muerto", "Sátiro", "El robot" y "Drácula", para regresar a fines de los 80 con la menos afortunada "El pulpo negro"). "Viernes de Pacheco", con Osvaldo Pacheco, cultivó del mismo modo la comedia o el drama, con obras nuevas o adaptaciones de piezas españolas como "Es mi hombre" de Carlos Arniches. Y también en Canal 9 Lola Membrives hizo sus clásicos como "Bodas de sangre" de Federico García Lorca o "La malquerida" de Jacinto Benavente.

Nacido en Tucumán el 20 de enero de 1927 como Alejandro Argentino Saúl, utilizó desde joven el seudónimo con que fue famoso en homenaje a Juan Manuel Romay, jugador de Independiente. Su carrera se inició a los 13 años como locutor en LV7 Radio Tucumán, y su talento y simpatía naturales precipitaron su carrera y sus futuras responsabilidades ejecutivas. A los 18 ya era director, también en Tucumán, de Radio Aconquija, y en 1947 se mudó a Buenos Aires para seguir con su trabajo de locutor y asumir a partir de 1955 la dirección de Radio Libertad, ex Belgrano, bautizada así en homenaje a la Revolución Libertadora.

A partir de 1963 comenzó su etapa al frente de Canal 9, del que rápidamente se convertiría en accionista mayoritario. En 1974, durante el gobierno de Isabel Perón, José López Rega intervino los canales, que pasaron a la órbita estatal. Romay se fue entonces a Puerto Rico, donde compró dos estaciones de radio. Un año antes de la expropiación, donde contaba que había sido expulsado "a punta de pistola", una bomba destruyó el Teatro Argentino, también de su propiedad, cuando estaba por estrenar el musical "Jesucristo superestar". Cuando a partir de 1976 el gobierno militar heredó los canales expropiados por el peronismo, los desastres en la videoteca de su canal fueron los peores: ciclos enteros fueron borrados, como los de Ibáñez Menta, para reutilizar las cintas que en esos tiempos eran de carretel abierto (el Canal 13 fue el menos padeció esta barbarie, y de hecho es el que más conserva la memoria de su antigua programación).

Romay volvió al país en 1983, poco antes de que se iniciara la actual etapa democrática, fundó la productora Telearte SA y, tras un juicio al Estado, le fue readjudicada la licencia de Canal 9, que volvió a llamarse Canal 9 Libertad, y que a partir de entonces quedó como la única teleemisora de aire privada. En los 90 también recuperó su radio Libertad, AM y FM. En 1997 se decidió a vender Canal 9 y no quiso que lo comprara Telefónica, eligiendo al grupo australiano "Prime Media", que cambió el nombre del canal por "Azul", y meses después lo transfirió a los españoles, a pesar de las denuncias de Romay. Las radios fueron adquiridas por el grupo mexicano CIE que le acababa de comprar la Rock and Pop al empresario Daniel Grinbank. Empresario teatral de varias salas (El Nacional sigue siendo propiedad de la familia), también generó éxitos adquiriendo derechos de obras extranjeras, como "El precio" de Arthur Miller, y el musical "El violinista en el tejado", representada durante varias temporadas por uno de sus actores fetiche, Raúl Rossi.

Recibió numerosos premios, entre ellos el Konex, el Martín Fierro honorífico, tres premios Eter y uno de AMIA por su carrera en los medios de comunicación y editó el libro de recuerdos "MemoriZar". Padre y abuelo, su cuarto hijo, Omar, siguió su camino y se puso al frente de El Nacional cuando él ya no podía trabajar, lo mismo que de algunas salas en Madrid.

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