29 de julio 2014 - 00:00

Murió Iris Scaccheri, irrepetible figura de la danza nacional

Amada o cuestionada, Iris Scaccheri nunca pasó inadvertida en el país y fuera del él; bailó en el Di Tella y el Colón; un buen día se retiró y se convirtió en un enigma.
Amada o cuestionada, Iris Scaccheri nunca pasó inadvertida en el país y fuera del él; bailó en el Di Tella y el Colón; un buen día se retiró y se convirtió en un enigma.
La notable bailarina argentina de trayectoria nacional e internacional Iris Scaccheri murió el domingo, a los 65 años, luego de haberse retirado de la danza y dedicarse a la escritura.

Los restos de la artista fueron velados en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y ayer a la tarde fueron conducidos hasta el cementerio de la Chacarita, donde tras un responso recibieron sepultura.

Scaccheri, una de las referentes del Instituto Di Tella, donde debutó con la obra "Oye, Humanidad" (con la que también más adelante recorrió Europa con gran éxito) había nacido en La Plata en 1949 y tras la clausura de esa institución en épocas de Juan Carlos Onganía, nunca pasó inadvertida; amada, cuestionada, sus actuaciones en el Teatro Colón fueron tumultuosas.

Discípula de las alemanas Dore Hoyer, quien la formó en el Teatro Argentino de La Plata, y Mary Wigman, hace ya tiempo se alejó por completo de los conceptos del ballet clásico y estableció otros parámetros, heterodoxos y salvajes, que con los años sus adeptos comprobaron que se emparentaban con Pina Bausch. Es que la excéntrica Iris podía bailar literalmente cualquier cosa: música, barroca, contemporánea, folklores diversos, rock, y también poemas ajenos y propios. Su mito fue creciendo en los últimos años, cuando Iris se refugió en un buscado ostracismo en una Buenos Aires que conoció sus grandes éxitos, al punto de que muchos no sabían que estaba vida y dedicada a la escritura.

Recordada por su larga y alborotada cabellera, se recuerda su debut en el Teatro Nacional Cervantes con "Yo, la bruja", su trabajo con "Las primaveras", de Vaslav Nijinsky, en el Colón y sus actuaciones clamorosas en el Teatro San Martín, que eran un soplo de aire fresco en los sombríos años 70. Alli hizo, entre otras cosas, una personal "Carmina Burana" y un collage de las sinfonias séptima y novena de Beethoven.

Fue amada por el público, que la llevó en andas en París y en Buenos Aires (por la Avenida Corrientes, al finalizar una de sus presentaciones en el San Martín). Dirigió en teatro a Cristina Banegas y, en 2011, tuvo la satisfacción de verse reflejada en sus dos aspectos de bailarina y escritora en el libro "Brindis a la danza", de la editorial Leviatán, que contiene una selección de sus textos compilados por Aurelia Chillemi, y fotografías que le tomó la poeta Susana Thénon a lo largo de varios años (una de sus fotos ilustra esta página).

Se sabe que en Londres creó y comandó en 1973 el grupo Anti Dance, con la obra "Alexanderfest", y que en otros países de Europa fue recibida como un milagro de la danza moderna.

A lo largo de su vida fue pintada por Guillermo Roux, Antonio Berni, Nicolás García Uriburu y Julio César Selim, esculpida por Antonio Pujía, fotografiada por Susana Thénon y Sara Facio, y apareció en varias películas de Suzzane Osten, entre otros artistas que se sintieron fascinados por su personalidad.

Ya retirada, Scaccheri tuvo la satisfacción de verse reflejada en sus dos aspectos de bailarina y escritora en el libro "Brindis a la danza", de la editorial Leviatán, que contiene una selección de sus textos y fotografías que le tomó la poeta Susana Thénon a lo largo de varios años.

En 2010, por encargo del Centro de Experimentación y Creación del Teatro Argentino de La Plata, Marina Sarmiento ideó una pieza en su homenaje. Según declaró Sarmiento en ese entonces, uno de los disparadores de su obra homenaje fue este pensamiento de la homenajeada: "Si queremos que la danza sea arte tiene que decir mucho más de lo que se ve, de tal forma que sus energías sean también recibidas por el no vidente. Los movimientos exactos perturban algunas veces aquello que está mucho más adentro, cuando el movimiento exacto es sólo aparente... Una gota en el movimiento continuo del océano: eso es la danza hecha arte."

Dejá tu comentario