28 de enero 2011 - 00:00

Na Li pone al tenis chino en lo más alto

Incrédula, Na Li festeja su triunfo ante Wozniacki. La china está a un paso de consagrarse en Australia y hacer historia para su país.
Incrédula, Na Li festeja su triunfo ante Wozniacki. La china está a un paso de consagrarse en Australia y hacer historia para su país.
El dinero es la gran clave en el desarrollo del tenis chino, visible ayer con el histórico acceso de Na Li a la final del Abierto de Australia. Decisivo en cualquier sociedad, el dinero marca en China el status como en pocos países, separa con voraz pasión de capitalismo salvaje a los elegidos de los que siempre estarán postergados.

El que tiene dinero cuenta con más posibilidades de confundirse entre los ricos y quedar menos expuesto a un régimen que es cualquier cosa menos una democracia. Por eso no extrañó la reacción de la china Li. Le preguntaron con el corazón aún palpitante en el Rod Laver Arena por las razones de su 3-6, 7-5 y 6-3 sobre la danesa Caroline Wozniacki, número uno del mundo. Le preguntaron por la motivación para recuperarse de un match point en contra en el segundo, luchar y ganar ese tercer set y el partido.

«¡El premio que voy a cobrar!», respondió Na. Nada de deporte, nada de emociones, nada de recordar que nunca un asiático había llegado a una final de Grand Slam. La historia de China y el tenis no tiene nada de amor, es interés puro, es negocio. Y lo mismo sucede con otros deportes introducidos «a la fuerza» desde Occidente, desde la Fórmula 1 hasta el propio fútbol.

Así, el Masters de fin de año de la ATP se jugó durante varios años en Shanghái, sede invariable ahora de un Masters 1000. La WTA creó un gran torneo en Pekín, y ambas organizaciones situaron oficinas y personal en China para que el negocio comenzara a rodar.

Na Li fue en 2004 la primera jugadora en la historia de su país en ganar un torneo de la WTA, el de Guangzhou. Tras llegar al «top ten» en febrero de 2010, la nueva temporada la sitúa como una jugadora temible, porque está invicta en 2011 tras ganar Sídney y llegar a la final que disputará mañana en Melbourne, cuando se mida con la belga Kim Clijsters, tercera favorita y tres veces campeona de un Grand Slam, quien eliminó a la rusa Vera Zvonareva, 2ª preclasificada, por 6-3 y 6-3. Si bien la ex N° 1 lidera la serie 4-2, la china viene de imponerse hace dos semanas en la final de Sídney (7-6 (3) y 6-3). Y querrá agigantar aún más su figura.

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