Narcoescándalo correntino: Macri incomodó a Colombi

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• EL OFICIALISMO NO LOGRO EL AVAL DE LA LEGISLATURA PARA INTERVENIR EL MUNICIPIO DE ITATÍ
Dijo que hace muchos años que se sabía lo que pasaba en Itatí, donde el intendente y su vice fueron detenidos por narcotráfico. El gobernador había dicho que la situación lo tomó por sorpresa.

En medio del tembladeral generado por el narcoescándalo de Itatí que derivó en la detención del intendente y su vice, Mauricio Macri desembarcó ayer en tierra correntina para sellar un convenio de lucha contra el tráfico de drogas y se mostró con el debilitado mandatario radical Ricardo Colombi.

En su discurso, el Presidente destacó la decisión de la Casa Rosada de embestir contra el flagelo. "En 2016 tuvimos 30% más de cocaína y subproductos incautados, 600% más de éxtasis, y todos los meses hemos tenido la suerte de desbaratar bandas complejas, muchas de ellas dedicadas al narcotráfico", enfatizó.

"Acá no se viene a ser cómplice de nadie y la ley se le va a aplicar a todo el mundo, es lo que logramos en Itatí", advirtió además Macri, tras la avanzada judicial que desarticuló una megabanda que -dijo- abastecía de marihuana a "siete provincias".

Sin embargo, en los hechos las palabras de Macri dejaron en un lugar riesgosamente incómodo a Colombi, el líder de Encuentro por Corrientes (ECO), quien cosechó una foto con el Presidente pero no en los mejores términos.

"Hace años se sabía lo que pasaba en Itatí, pero la falta de actitud para enfrentar la situación hizo que la población se viera asustada", dijo el jefe de Estado en la siesta correntina y antes de su viaje a Salta, hombro a hombro con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y su par de Interior, Rogelio Frigerio, además de la primera dama, Juliana Awada.

Pero en las últimas horas, en un raid mediático en Buenos Aires, Colombi había asegurado no conocer la actuación del hoy detenido Natividad "Roger" Terán. "No sabíamos que el intendente estaba metido, pero es una situación que surge luego de tres años de investigaciones, nadie sospechaba de él", deslizó.

"No es fácil gobernar con una oposición que pone palos en la rueda, con fines electoralistas; no es fácil gobernar tampoco cuando algunos medios intentan confundir a la sociedad", buscó defenderse ayer el gobernador en su discurso.

En paralelo, en medio de fuertes cruces y tras cinco horas de debate, no lograron avanzar en la Legislatura los proyectos de intervención de la localidad de Itatí impulsados por el Ejecutivo provincial y por el diputado provincial Omar Young (PANU).

Con el rechazo del peronismo bajo el argumento de que la institucionalidad no fue afectada y la Justicia aún investiga, la iniciativa finalmente no pudo ser tratada por no haber arañado los dos tercios y por ende continuará al frente del municipio el intendente interino, Salvador Lugo, designado tras la detención de la fórmula en el poder integrada por Terán, de extracción justicialista, y Fabio Aquino (Cambiemos).

La encrucijada narco en Corrientes estalla en pleno año electoral, ya que producto de la intervención federal de 1999 Corrientes debe renovar este año cargos provinciales, incluido el de gobernador.

Sin posibilidad de una nueva reelección de Colombi, ECO -una coalición de radicales, el PRO, sectores del peronismo y fuerzas locales- se encuentra inmerso en una discusión interna en pos de definir la dupla que peleará la sucesión de Colombi, que se conocerá en las próximas horas.

Pero el escándalo de Itatí golpeó de lleno la imagen del gobernador. Según un relevamiento de la consultora Analogías reseñado el martes por este diario, 4 de cada 10 correntinos cree que el mandatario está involucrado en el encubrimiento político del tráfico de drogas.

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