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Nauman, pionero del video arte, dos veces León de Oro en Venecia
Gracias a «Topological Gardens», del artista conceptual y multimedia Bruce Nauman (al lado uno de sus trabajos con neón), EE.UU. recibió el León de Oro de la Bienal de Venecia 2009 a la mejor participación nacional.
En la década del 70, inició sus intervenciones en el espacio, filtrando la percepción por medio de cámaras, y luego invirtiendo túneles y pirámides. En 1972, comenzó a itinerar por museos de los Estados Unidos y Europa la muestra «Bruce Nauman: Obra de 1965 a 1972».
Nauman fue un pionero del video arte. «En Triángulo sudamericano», la primera escultura de «South America Series» (1981), utiliza una silla como metáfora: un torturado materializa la violencia en el mundo contemporáneo. «Comencé utilizando una silla que en un sentido simbolizase una figura, y empecé a torturar a la silla colgándola boca arriba, boca abajo, de costado... Luego pensé que la tortura tiene que tener lugar en una habitación, pero no sabía cómo imaginar la habitación, ni cómo poner la silla en ella. De mis espacios anteriores recordaba que los que se asemejaban a un triángulo eran los más incómodos y los más desconcertantes. Entonces decidí suspender la silla y colgar un triángulo alrededor, a una altura que supusiese una barrera para poder aproximarse a la silla desde el exterior, ya que ese impedimento de poder tocar la silla, de hacer algo que deseas, te provoca cólera y frustración que es una parte importante del contenido de la obra», explicó.
«La intención del artista no es abastecer de respuestas a las preguntas ya hechas sobre lo cotidiano, sino al contrario, añadir nuevas preguntas a las antiguas, precisando así los problemas, fracasos y contradicciones del mundo actual», sostuvo la crítica española María de Corral.
Desde la década del 80 se centró en los aspectos más traumáticos de la existencia y logró expresar lo más deplorable de la experiencia humana. En la instalación «Clown Torture» (1987), el espectador imagina una situación amenazante para un payaso que grita «No, no.». A mediados de los 90 se presentó una retrospectiva en el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y en el Kunsthaus de Zúrich.
Ser artista para Nauman, conlleva una responsabilidad moral. Su prestigio no sólo se limita al público y la crítica sino también entre sus pares, los artistas, que lo consideran un referente.

