18 de marzo 2010 - 00:00

Nebbia: «Parecía una utopía reunir esta historia del rock»

Litto Nebbia: su trabajo (auspiciado por la Secretaría de Cultura y mayormente con fines benéficos) es un box set de 9 cds en el que los solistas y grupos históricos recrean una década de rock.
Litto Nebbia: su trabajo (auspiciado por la Secretaría de Cultura y mayormente con fines benéficos) es un box set de 9 cds en el que los solistas y grupos históricos recrean una década de rock.
«Hace unos años, creo que por el 2000, me di cuenta de que no existía nada parecido a una reuniónd de los grupos de los inicios del rock argentino», dice Litto Nebbia. «Y me di cuenta de que no existía, ni tampoco iba a existir, porque cada grupo de esa época pertenecía a discográficas distintas y nunca iban a ponerse de acuerdo para mezclar sus artistas. Así que me dije, grabemos de nuevo y listo. Y en el 2005 empezamos a producir el box set de 9 CDs, con 200 temas clásicos del rock argentino en versiones interpretadas por más de 100 músicos. Y de estos 200 temas, más del 90% son grabaciones originales realizadas especialmente. Apenas si 10 ó 15 temas son grabaciones preexistentes tomadas como licencia por distintos motivos que lo justificaban».

Después de tantos años de producción, Nebbia lanza este proyecto casi utópico: «Una celebración del rock argentino 1963-1973», con la música y un booklet de más de 100 páginas con ensayos sobre cada una de las bandas homenajeadas y datos sobre los músicos responsables de las nuevas versiones. Hay temas de Los Gatos Salvajes, Los Gatos, Almendra, Manal, Vox Dei, Pappos Blues, Moris, Miguel Abuelo, Pescado Rabioso, Sui Generis, Leon Gieco, Arco Iris, Aquelarre y hasta un CD completo dedicado a artistas de culto y bandas uruguayas como Los Shakers y Los Mockers.

Desde el mismo Nebbia a Spinetta, muchos de los pioneros del rock argentino participan interpretando temas de sus colegas, también versionados por músicos de varias generaciones posteriores de rockers criollos. Por ejemplo, Andrés Calamaro y Nebbia interpretan «Hombres de hierro» de Gieco, quien interpreta «El rey lloró» de Los Gatos. Spinetta también hace su rendición del mismo clásico de Nebbia, Los Gatos Salvajes tocan «Rutas argentinas». Por otro lado, Los Super Ratones tocan «Ana no duerme» de Almendra, Ulises Butron se anima con «Pato trabaja en una carnicería» de Moris, y Los Barreiro convierten en twist el legendario «¿Nunca te miró una vaca de frente?» de Miguel Abuelo.

Un tema de Los Gatos, por ejemplo «Viento dile a la lluvia» puede estar cantado por Fito Páez o por Calamaro («Madre escuchame») pero también por Compañero Asma («La casa de diarios viejos») o los electrónicos Jingo («No fui hecho para esta tierra»).

Nebbia explica este espíritu ecléctico: «Estoy harto de esos tributos donde 10 artistas hacen covers que suenan iguales, parecen todos grabados el mismo día con la misma banda, y que imitan el tono del tema original. Por eso no me gusta la palabra cover, que es algo así como copiar un tema. Prefiero la idea de que una artista haga una rendición creativa, personal y emotiva de un tema que le gusta desde un punto de vista distinto».

Nebbia reconoce lo subjetivo del criterio y los límites prácticos de la selección. «Yo me dispuse a grabar los Cds como si fueran un disco mío. Pero no impuse mis criterios a cada artista. De mis temas se han grabado cientos de versiones, y algunas me gustan más, otras menos. Acá llame directamente a músicos para que participen, confiando en su libertad artística mas alla de los compromisos corporativos, y de la rivalidad entre colegas, que es algo propio de nuestro ambiente».

Sobre su forma de selección y trabajo, comenta: «Por una cuestión practica, primero convoqué a la gente mas próxima, músicos que son amigos y trabajan conmigo. De ahí salieron los primeros 50 temas. Luego llamé directamente a músicos que respeto pero con los que nunca tuve ninguna relación. No tuve ningún rechazo, simplemente algunos no estaban disponibles. Luego me ocupé de llamar a músicos capaces de armar versiones instrumentales, como las que del guitarrista Daniel Homer o el Quinteto Ventarrón. Pero a esa altura ya había una buena cantidad de bandas que pedían ser incluidos en el proyecto. Y ahí fue el último paso, darnos cuenta de que había que pedir a todos que toquen algunos temas que nos faltaban. Es que en un principio los primeros que convocamos tenían la opción de elegir hacer una versión de algún tema fetiche, digamos la canción que escucharon de chicos y los llevo a comprarse su primera guitarra. Pero al final faltaban temas, y hay que reconocer que todo tipo de elección en este sentido nunca podrá dejar ser subjetiva y un poco arbitraria».

Y, por lo que cuenta, también, aleatoria: «Si estás con un proyecto así varios años, incluyendo tantos músicos, con la idea de celebrar el rock, no vas a detenerte a que fulano y mengano ensayen días y días tal o cual arreglo. Rock & Roll!: ese era el espíritu y así fue como temas como Hombres de hierro que cantó Calamaro y yo toqué la guitarra, salió de una, en una sola toma».

Esta reconstrucción de varias décadas de rock argentino, reunidos de una manera planificada, arrojó sin embargo resultados sorprendentes: «De repente», recuerda «teníamos a varias leyendas vivientes del rock argentino tocando juntos en perfecta armonía. Incluso hay músicos con los que nunca había trabajado, como Gustavo Bazterrica, que me pareció que era interesante incluir; lo llamé, y por ejemplo abre el Cd dedicado a Aquelarre con una versión que es de mis favoritas. Y la banda de Bazterrica, para el tema, incluye a Alejandro Medina, Rodolfo García, todos reunidos en el momento. Yo no puedo controlar la aprobación o los gustos de cada compositor. A mí no me gustan necesariamente todas las versiones que se han hecho de mis temas, pero respeto la creatividad o la visión de un artista genuino. Del mismo modo, cuando le pedí a Spinetta que participe, el grabó El rey lloró en su estudio, y simplemente me lo mandó, igual que una foto que ilustra una portada. Creo que esta variación y subjetividad es tan interesante como muestra del amplio espectro de estilos que forman parte del rock argentino».

Entendiendo que este tipo de trabajos suele limitarse a incluir antologías de hits preexistentes, en términos prácticos esta «Celebración» fue una apuesta arriesgada por parte de Nebbia y su sello Melopea: «Para poder lanzarlo al público al precio más bajo posible contamos con el auspicio de la Secretaria de Cultura de la Nación. Un porcentaje importante de las ventas del está destinado al hospital Garrahan, el resto se reparte entre los músicos que participaron».

En forma simultánea con este lanzamiento, también acaba de editar un álbum de fotos de los principios del rock argentino, y un DVD, dirigido por Miranda Nebbia, su hija, con registros de las principales sesiones de la «Celebración». Con el libro o «Cuaderno» de fotos viene incluido un mapa genealógico desplegable de los inicios del rock criollo, que enorgullece especialmente al factótum de todo este asunto. Claro que la genealogía, igual que el box set, se detiene en 1973.

Si se le pregunta sobre una segunda parte, este viejo lobo de rock lanza juramentos dignos de un corsario y responde con total honestidad: «Gracias que llegue hasta acá, del resto que se ocupen otros, no?».

Entrevista de Diego Curubeto

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