5 de octubre 2009 - 00:00

Negociaciones hasta por altura de la cruz

 Darwin, islas Malvinas (enviado especial) - El 14 de julio de 1999, en los últimos meses de la gestión Di Tella en la Cancillería, la Argentina y el Reino Unido firmaron el acuerdo que permitía la creación del monumento inaugurado el fin de semana. Luego vinieron las idas y vueltas en la relación. Hubo una condición impuesta por isleños de que no podría haber símbolos como la bandera argentina. También hubo diferencias por la altura de la cruz, que tiene tres metros: los isleños no querían que se viera desde lejos.

El empresario Eduardo Eurnekian, viendo por TV un documental sobre las islas Malvinas, comenzó a preocuparse por el atraso y el estado del cementerio. El cenotafio llegó tras casi una semana de navegación. Lo montó una empresa inglesa (otra barrera: no permitieron que lo haga una argentina). Todo fue financiado por el accionista principal de Aeropuertos Argentina 2000 con un costo de un millón y medio de dólares. El avión que transportó a la prensa el sábado, también. Para el monumento se utilizaron 200 toneladas de hierro y fue diseñado por el arquitecto Carlos Daprile. Hay 24 placas de granito, cada una simboliza a las provincias argentinas, y contiene grabados los nombres de todos los caídos. Contiene la leyenda: «El pueblo de la Nación argentina en memoria a los soldados argentinos caídos en acción en 1982».

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