Empresarios lácteos argentinos y empresas agropecuarias brasileñas negocian la posibilidad de que la Argentina exporte leche al país vecino a un precio menor que el valor de referencia de la tonelada de leche en polvo en Oceanía, que se ubica en alrededor de u$s 2.100.
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Representantes de las firmas lácteas locales integrantes del Centro de la Industria Lechera (CIL) se reunieron esta semana con miembros de la brasileña Confederación Nacional de Agricultura (CNA), en búsqueda de una solución ante la amenaza brasileña de frenar las importaciones de leche en polvo argentina.
En el encuentro se alcanzó un principio de acuerdo por el cual las empresas de la Argentina se comprometerán a exportar al país a un precio no menor que el valor de referencia de la tonelada de leche en polvo en Oceanía, que se ubica en torno de los u$s 2.100.
Durante los primeros tres meses del año, el precio promedio de la tonelada de leche en polvo argentina que se vendió a Brasil fue de u$s 2.072, por debajo del índice que se tomará como referencia y menor aún que el precio promedio del año pasado, de u$s 3.421 por tonelada.
El acuerdo se analiza para evitar que la industria láctea de Brasil dé prioridad a los proveedores argentinos y deprima las ventas de los productores brasileños.
Brasil le compró a la Argentina casi 16.800 toneladas de leche en polvo durante el primer trimestre de 2009. Ahora, el país vecino pretende que los envíos argentinos de leche en polvo no superen las 3.000 toneladas mensuales.
Un nuevo encuentro tendrá lugar a mediados de junio y tal vez se sumarían empresarios uruguayos.
El 28 de abril último, a pocas horas de una reunión bilateral para discutir sobre el comercio de lácteos, Brasil decidió frenar sorpresivamente el ingreso de leche en polvo argentina a través de la reimplantación de licencias automáticas similares a las que aquí se impusieron a ciertos productos brasileños. La decisión fue tomada por el Ministerio de Industria y Comercio Exterior de Brasil, a pedido de la CNA.
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