20 de septiembre 2010 - 00:00

Néstor y la ilusión K de seducir chacareros

Néstor Kirchner paladeó los detalles como un dulce. Escuchó, atento, la secuencia del encuentro con los dirigentes de la Sociedad Rural, los mensajes y la posterior aparición de esos referentes chacareros en un acto ultra-K en la esquiva ciudad de Córdoba.

El relator había llegado esa misma mañana de la provincia mediterránea y Kirchner lo recibió en Olivos para evaluar el resultado de una operación que concibe como una venganza, hace tiempo, pero que hasta ahora le dio resultado parciales y espasmódicos.

Esta vez, sin embargo, los datos puros lo hicieron fantasear: el presidente y el vice de la Sociedad Rural de Córdoba, Ignacio Romero Díaz y Eduardo Ballestero, se citaron con un delegado suyo y luego participaron de una cumbre abiertamente kirchnerista.

«Este es el principio de una ola» contó, más tarde, eufórico el encargado de sellar ese acercamiento, el operador K Roberto Porcaro que fue, en este caso, socio con Ricardo Moreno, subinterventor de la CNC, que ofició de lazarillo para acercar a los dirigentes rurales.

De todos modos, la historia no es lo lineal que le contaron a Kirchner en Olivos. Romero Díaz explicó luego que se reunió con Porcaro, por intermediación del «amigo» Moreno, para tener algún contacto en el Gobierno nacional a través del cual exponer sus demandas.

«Después nos dijeron que había una reunión más grande y fuimos pero era un acto» contó Romero Díaz que precisó, además, que tienen matices con las posturas en materia agropecuaria de la Casa Rosada al punto de que impulsó una demanda internacional contra la 125.

Productor agropecuario, abogado y docente, Romero Díaz encabeza la Sociedad Rural de Córdoba que a pesar del nombre no se referencia con la SRA de Hugo Biolcati, sino que está adherida a CRA. Entre las entidades hubo, eso sí, reacciones airadas por su presencia en el acto K.

«Yo soy partidario de que en la entidad no haya vinculaciones políticas. El que quiere formar parte de algún partido que lo haga pero que deje la entidad. Sé, igual, que no todos piensan igual...» afirmó el dirigente para desmarcarse de un supuesto alineamiento con el Gobierno.

Todo se explica. En marzo, a Romero Díaz se le termina el mandato y no puede buscar la reelección porque fue el impulsor de una cláusula para impedir dos mandatos consecutivos. En su lugar, todo indica, asumirá Ballestero, su vice, que lo escoltó en su contactos con los delegados K.

Ballestero es, quizá, la clave del proceso y aparece, siquiera veladamente, mencionado por el titular de la Sociedad Rural porque el vice es partidario de la acción política directa y aparece, según contaron en Olivos, como un referente con más proximidad con el kirchnerismo.

El operativo Córdoba forma parte de una jugada mayor que, con más sigilo -y por una vía institucional- viene desarrollando el Ministerio de Agricultura a cargo de Julián Domínguez. En esa cartera se asume que hay sectores «irrecuperables» pero festejan, en simultáneo, la existencia de una división profunda en la mesa de Enlace.