Medios israelíes consideraron que se comportó de manera prepotente, tanto por haberse ubicado a la fuerza en la primera línea de los líderes en la marcha como por haberse colado para subir al autobús que llevaba gente al evento.
Netanyahu mostró al mundo "un Israel grosero que se abre paso a la fuerza para llegar al frente", dijo el exministro de Finanzas Yair Lapid.
El diario de centroizquierda Haaretz indicó incluso que Netanyahu no había sido invitado. Añadió que el presidente francés, François Hollande, le pidió específicamente que no fuera para que los temas de Medio Oriente no desviaran la atención. Según el periódico, el presidente palestino, Mahmud Abás, fue invitado por las autoridades francesas por la negativa de Netanyahu de cumplir con la voluntad de Hollande. Ambos líderes, normalmente enfrentados, caminaron a pocos metros de distancia. Sin embargo, en la imagen publicada en Twitter por Netanyahu, Abás no figura.
Las críticas también llegaron desde Turquía, donde el presidente Recep Tayip Erdogan cuestionó a Netanyahu por haber asistido al evento cuando aún no pudo lograr la paz en su región.
Otro acusado de "colado" fue Nicolas Sarkozy, quien forzó su progreso hasta la primera fila.
| Agencias DPA y EFE |


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