En medio del estupor que causó el fatal accidente en la Ruta Nacional NO 3, Cristina de Kirchner anunció ayer que la Gendarmería nacional ya no intervendrá en conflictos provinciales. La decisión llegó después de un duro cuestionamiento a los jueces y gobernadores «que convocan a fuerzas federales», como ocurrió en Cerro Dragón para resolver problemas de índole local. Ayer, tras el anuncio, varios gobernadores se preguntaban si la medida también alcanzaría a los pedidos de refuerzo de efectivos nacionales para combatir los delitos, en el marco del Operativo Centinela en que seis mil gendarmes se suman a un plan de protección y seguridad ciudadanas.
«Nunca dijimos que íbamos a pedir más gendarmes sino que íbamos a trabajar con los que ya están en la provincia», señaló el titular de la cartera de Seguridad mendocina, Carlos Aranda. La pretensión del Gobierno es que las fuerzas federales sólo custodien bienes federales, lo que deja en manos de las fuerzas de seguridad provincial que coordinan los gobernadores la custodia de los territorios subnacionales. «No se va a someter más a Gendarmería a lo que es responsabilidad de los gobiernos provinciales», lanzó por cadena nacional la Presidente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario