25 de noviembre 2016 - 00:00

Nocaut de gobernadores PJ a la reforma política

La escena sirvió para mantener la unidad del partido tras tragedia K, que debilitó todas las estructuras. Continuarán vicios pre y postelecciones. Fracaso de Rogelio Frigerio, que le pinceló a Mauricio Macri -junto a otros jefes provinciales- un panorama muy distinto al que ocurrió ayer.

Lejos. El bloque de senadores del FpV dejó especulaciones de lado y quitó apoyo al debate de la reforma electoral tras escuchar a gobernadores.
Lejos. El bloque de senadores del FpV dejó especulaciones de lado y quitó apoyo al debate de la reforma electoral tras escuchar a gobernadores.
 Los gobernadores peronistas asestaron ayer un nocaut a la aspiración oficialista de utilizar la Boleta Única Electrónica (BUE) a partir del año próximo: durante el face-to-face que armó el jefe de la bancada del FpV en el Senado, Miguel Pichetto, la mayoría de los mandatarios provinciales dijeron a los legisladores que no quieren "saber nada" con el proyecto que envió el Poder Ejecutivo.

Detrás del rechazo a la iniciativa, que consagra una victoria de los vicios de las últimas décadas a la hora de asistir a urnas, aparece otro entramado de cuestiones más importantes para el PJ aunque también para Cambiemos, con ganadores y perdedores. Veamos:

*Ante la presión para analizar la reforma y las rispideces internas que generaba el proyecto en el bloque, Pichetto armó un careo con los mandatarios para definir el tema. En realidad, el rionegrino aprovechó su idea para diseñar una puesta en escena de cara a un futuro aún muy incierto para el partido.

El peronismo se encuentra caído, sin un líder -debe aparecer urgente en las próximas elecciones- y aún cicatriza las profundas heridas que le dejó la tragedia K, que dinamitó todas las estructuras del partido. Además, algunos diputados y senadores comenzaron un operativo hormiga para dejar a las bancadas a la deriva.

Pichetto aprovechó el convite con gobernadores para gatillar un bálsamo que resguardara la situación del bloque, y el aroma del consenso -y no de ruptura- le llegó también al diputado nacional y presidente del PJ, José Luis Gioja, quien participó del cónclave.

El FpV (legisladores PJ, ultrakirchneristas y gobernadores) se mostró ayer más cómodo con la boleta sábana -y los vicios que ella implica-, y olvidó en su comunicado que por la caída de la reforma electoral se desactivará la posibilidad de paridad de género -por la que hizo alarde- en las listas el año próximo. Ese reclamo no se escuchó ayer, aunque al menos quedará la posibilidad en Diputados de convertir en ley, dentro de unos meses, el proyecto que aprobó el Senado referido a ese tema.

El peronismo cumplió el compromiso durante todo el año de acompañar los proyectos relacionados con la gobernabilidad de Mauricio Macri, pero la reforma fue entendida como una iniciativa fuera de esa órbita. Como ejemplo, Pichetto dijo ayer que votarán el Presupuesto 2017 el próximo miércoles y acompañarán en diciembre las modificaciones del Impuesto a las Ganancias una vez que se llegue a un acuerdo entre oficialismo y oposición en la Cámara de Diputados.

Pese a que son oposición, los gobernadores pueden aspirar ahora a posiciones en común tras años de destrato kirchnerista para pelear mano a mano con Casa Rosada (ya hicieron el respectivo mea culpa).

De hecho, los mandatarios de Entre Ríos (Gustavo Bordet) y de Tierra del Fuego (Rosana Bertone) se mostraron proclives a continuar con el debate de la reforma electoral en sesiones extraordinarias, sin recibir crítica.

Para los próximos días, el PJ deberá resistir los embates por la no voluntad para votar este año la reforma, sobre todo si se lo compara con lo que ocurrió en la Cámara de Diputados, donde estuvieron a favor sectores del justicialismo y de otros partidos de la oposición.

Una vez que el nocaut llegó a Casa Rosada, el láser del fracaso apuntó al ministro del Interior, Rogelio Frigerio: el funcionario le armó días atrás al Presidente una juntada con otros gobernadores, donde le pinceló un panorama distinto al que finalmente se dio ayer. Incluso echó leña al fuego semanas atrás en Tucumán, donde dijo que Cambiemos había ganado los escandalosos comicios del 23 de agosto del año pasado. Otros mandatarios se hartaron del puenteo que hizo Casa Rosada con intendentes de provincias PJ.

También se le sumó otro inconveniente a Frigerio: debe sentarse nuevamente con todos los mandatarios provinciales para arreglar los cambios en Ganancias, ya que es un impuesto coparticipable y los gobernadores -de todos los signos políticos- no aceptarán un recorte importante de la tajada.

Anoche, la ratificación de la caída del debate sobre la reforma electoral se acrecentó, pese a las ilusiones de Casa Rosada, tras la suspensión del plenario de comisiones agendada para el martes próximo.

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