CONFIRMÓ TAMBIÉN A PALOMA HERRERA EN EL BALLET - "Es lícito que el Colón alquile su sala a terceros en las fechas libres porque eso contribuye con su presupuesto, pero evaluaremos bien a quién se le alquila".
Alcaraz. La directora general del Colón ratificó la temporada 2017.
Después de largos meses de desgaste, tensiones y enfrentamientos externos e internos, el Teatro Colón oficializó ayer la remoción de Darío Lopérfido del cargo de director artístico de la sala. La noticia había sido adelantada por el propio funcionario saliente, la noche del martes, al matutino propiedad de su familia política. Las autoridades porteñas designaron como sucesor al director de orquesta mexicano y titular de la Filarmónica de Buenos Aires, Enrique Arturo Diemecke, quien cuenta con una larga trayectoria en el Colón y que, ahora, fijará residencia definitiva en nuestro país. La salida de Lopérfido viene acompañada por otro desplazamiento, el de Maximiliano Guerra del Ballet Estable, a quien reemplazará la primera bailarina Paloma Herrera.
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"Estos cambios no son traumáticos", dijo ayer a este diario María Victoria Alcaraz, directora general del Colón, de quien depende el resto de las direcciones en la estructura del teatro. "Es una situación afortunada porque todo cambio supone una superación. Yo sé que en las primeras horas esto puede generar alguna angustia, o preocupación, pero puedo asegurarle al abonado, y a los ciudadanos en general, que todo esto es para bien".
El comunicado emitido ayer por el Teatro Colón informó que Lopérfido "presentó su renuncia en la mañana de hoy para encarar nuevos desafíos profesionales en el exterior, desde donde continuará colaborando con la gestión". En declaraciones radiales de ayer, al igual que en el anticipo personal sobre su salida, el ex director artístico y ex ministro de Cultura porteño dijo que se establecería en Berlín, "donde tengo más amigos que acá", ya que se le había hecho una oferta imposible de resistir. Fuentes locales no supieron determinar cuál era esa oferta, aunque se habló vagamente de una agregaduría cultural.
El comunicado define como director general de Programación y Producción Artística el nuevo cargo de Diemecke, quien en 2007 asumió la dirección de la Filarmónica de Buenos Aires.
"Quiero enfatizar", dijo Alcaraz en el diálogo con este diario "que éste no es sólo un cambio de personas sino de estructuras. Yo creo que el momento impone la simplificación de direcciones para enfrentar el desafío de manejar maquinarias tan complejas como la del teatro Colón. En ese sentido, el hecho de que hayamos unificado el área de programación y el área de dirección artística en una misma persona, Enrique Diemecke, tiende a ese objetivo. En lugar de desdoblar, como se hacía antes, unificamos. Es un regreso a lo que fue históricamente el Colón".
Ante la pregunta de si el director mexicano conservará el cargo en la Filarmónica, Alcaraz dijo: "Ya hemos conversado ese tema con él. En principio, sí, pero poco a poco lo irá delegando en un sucesor para que él pueda trabajar con dedicación exclusiva en su nueva tarea. Tanto Diemecke como Paloma Herrera han renunciado al resto de sus compromisos con ese mismo fin". La directora general del teatro aseguró que la temporada 2017 se mantendrá y respetará en su totalidad, "salvo, quizá, una revisada de algún contrato. Pero también en esto quiero transmitirle al abonado la seguridad de que se cumplirá con los compromisos asumidos". Sin embargo, en lo que respecta a la temporada 2018, que Lopérfido había empezado a adelantar de manera extraoficial en las redes sociales (por caso, una "Tristán e Isolda" integral que dirigiría Daniel Barenboim ese año), "no puede asegurarse nada. Lo único que cumpliremos es la temporada de este año".
Sobre los criterios de programación "extra Colón" que habían erizado la piel de los abonados y la opinión pública en general, desde la actuación de los Babasónicos a las "Elegidas", pasando por Al Pacino con Iván de Pineda, Alcaraz atribuyó esos espectáculos al criterio de la dirección artística saliente pero agregó: "Alquilar el Colón en sus fechas libres es algo lícito. Todas las fuentes de recaudación que tenga el teatro, que contribuyen a su presupuesto, son bienvenidas. Ahora bien, determinar qué se programa y a quién se lo alquila es otra cosa. Ese es un asunto que dialogaremos y discutiremos caso por caso".
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