En Plaza de Mayo hubo fuertes cuestionamientos al Gobierno nacional. Esperan pericias clave sobre las camionetas de Gendarmería.
Dónde está Maldonado. A dos meses de su desaparición, hubo masivas concentraciones en todo el país reclamando por su paradero.
A dos meses de la desaparición de Santiago Maldonado, miles de personas en todo el país marcharon para reclamar por su paradero. Los hermanos del joven artesano hicieron uso de la palabra en el acto central realizado en Plaza de Mayo y cuestionaron al Gobierno en particular y a la clase política en general. "Quisiera preguntarle a Macri y a todos sus ministros dónde está Santiago; que aparezca con vida urgente, por el bien de todos", dijo Sergio Maldonado ante una numerosa concurrencia que se congregó bajo la lluvia en la tarde de domingo.
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Las causas que investigan la desaparición de Santiago Maldonado tramitan en dos expedientes que avanzan a ritmos dispares. La del hábeas corpus está en un impasse obligado porque Gustavo Lleral, el juez que quedó a cargo tras el apartamiento del juez Guido Otranto, adoptó una actitud extremadamente prudente y se encerró junto a sus colaboradores durante la última semana para peinar las fojas de la investigación. El otro proceso tiene como carátula la desaparición forzada e investiga la presunta responsabilidad de los gendarmes en el caso. Esa causa la instruye la fiscal Silvina Ávila, que trabaja respaldada por la Procuraduría contra la Violencia Institucional (Procuvin).
Los abogados de la Gendarmería vienen insistiendo con la necesidad de unificar ambos procesos para lograr una "mayor celeridad" en la toma de decisiones. En realidad, la pretensión tiene otro objetivo: desplazar a Ávila de la pesquisa, ya que la fiscal tiene una hipótesis muy centrada en la responsabilidad de los efectivos durante el dispositivo persecutorio desplegado el 1 de agosto tras el desalojo de la Ruta 40.
Por el momento, Lleral está concentrado en el análisis exhaustivo del expediente y, según trascendió, todavía no tiene previsto concentrar los casos en una sola investigación. Pero tampoco lo descarta. "Está analizando la situación y en los próximos días lo decidirá", confiaron a Ámbito Financiero fuentes cercanas al juzgado de Esquel.
Una de las razones por las que el juez todavía no toma medidas es la expectativa por algunas medidas probatorias que llegarían a su escritorio en las próximas horas. La más trascendental es la pericia que intenta determinar la trayectoria que siguieron las camionetas de la Gendarmería tras el operativo en el Pu Lof en Resistencia de Cushamen, a través de una georreferenciación por los GPS de los celulares de los efectivos.
Una de las dudas se centra en los movimientos del vehículo donde fue trasladado el subalférez Emmanuel Echazú, herido en su mandíbula, dado que regresó al escuadrón de El Bolsón a las 5 de la mañana del 2 de agosto. Curiosamente, esa camioneta efectuó durante ese lapso de tiempo unos 800 kilómetros, cuando la distancia ida y vuelta entre la comunidad mapuche y el batallón es de unos 160 kilómetros. Para explicar esa diferencia de kilometraje, desde Gendarmería adujeron que pudieron haberse efectuado con ese móvil varios patrullajes durante la madrugada. Tampoco se descarta requerir información sobre el celular del jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti, ya que uno de los registros de un equipo del escuadrón de Esquel podría indicar que el funcionario advirtió del peritaje en las camionetas.
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