28 de junio 2010 - 00:00

Nueva meta de Boudou: emitir deuda en EE.UU.

Hernán Lorenzino
Hernán Lorenzino
¿Qué planes tiene Amado Boudou tras el canje de la deuda, el eje de su gestión apenas asumió? El margen de acción del ministro de Economía está restringido a las principales dos áreas que tiene a su cargo, Hacienda y Finanzas. Y más estrictamente, es en esta última secretaría donde se concentran sus esfuerzos. Temas como campo, comercio exterior, servicios públicos pasaron a otros ministerios antes de su asunción. Por ello, sus próximos pasos pasarán por lo financiero. Acordar con el Club de París sin el FMI es prácticamente imposible. Sigue en estudio el canje de los Boden 2012 por los Global 2017, aunque el tiempo disponible es escaso. En agosto se paga el cupón de amortización de esos papeles surgidos tras el «corralito» y la tasa que deben convalidar la Argentina aún continúa por encima del 12% en dólares. «Teniendo ya operativa la posibilidad de utilizar reservas del Banco Central para pagar la deuda, no tiene sentido entregar bonos que devengan una alta tasa», señaló a Ámbito Financiero un funcionario del Palacio de Hacienda.

De corto plazo, en la mente de Boudou figura el cierre definitivo de la operación de canje por el default. Ya se acreditaron los nuevos bonos en las cuentas de los grandes inversores que aceptaron la oferta en el primer tramo. Esto tiene su importancia dado que estaban amenazadas de embargo por parte de los fondos buitre esas acreditaciones. En la contabilización final sorprendió a funcionarios la participación de parte de los bonistas italianos que estaban bajo la tutela de Nichola Stock. Es que la agrupación Task Force Argentina señalaba que tenían en cartera papeles por u$s 4.300 millones. «Hubo casi 6.500 millones en bonos que no ingresaron al canje, de los cuales los fondos buitre poseen casi 3.000 millones», agregó el funcionario consultado, quien habló de «bonos desaparecidos» dado que no se conoce con certeza a sus tenedores y ni siquiera en el país en que se encuentran.

En las próximas jornadas, el Bank of New York seguirá revisando las órdenes de grandes inversores. Se sospecha que en la categoría «retenders», la que permitía ingresar a la oferta a los que participaron en el canje de 2005, hubo gruesos errores de ejecutivos de bancos en la confección de los formularios. Esos errores podrían terminar incrementando el porcentaje de adhesión final.

En el corto plazo, la meta de Boudou es cumplir con su promesa de volver a emitir deuda en los mercados internacionales. Pero ello se haría en una pequeña emisión, y apuntando a testear el «riesgo de embargo» del mecanismo que se utilizará en ese lanzamiento. Además apuntan a gatillar el círculo virtuoso de que, emitiendo deuda bajo legislación internacional (hoy sólo circulan Par, Discount y Global 2017), gane más participación la Argentina en el índice de mercados emergentes (EMBI del JP Morgan) y ello obligue a fondos del exterior a incrementar su posición en papeles domésticos, bajando a su vez la tasa de financiamiento del país.

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