Obama abandona la exigencia de que Israel cese colonización

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Jerusalén y Ramala - Barack Obama quiere ver pronto avances en el conflicto de Medio Oriente, como dejó claro ayer durante su visita al presidente palestino, Mahmud Abás, en Ramala, y en su posterior discurso ante jóvenes en Jerusalén, en el que presentó su visión sobre una paz futura.

En un emotivo discurso en su segundo día de visita a la región, Obama pidió más justicia y consideración de Israel por el sufrimiento de los palestinos. "No es justo que los niños palestinos no puedan crecer en su propio país (...) Los israelíes tienen que reconocer que continuar con los asentamientos no sirve a la seguridad", agregó el mandatario estadounidense, cuyos comentarios críticos también fueron aplaudidos.

"No es justo que la violencia de los colonos contra los palestinos quede impune", añadió en la presentación más esperada de su gira. "No es justo que las familias palestinas sean expulsadas de sus casas. La ocupación y la expulsión no son la solución", añadió.

Obama aseguró que el presidente palestino, Mahmud Abás, y el primer ministro, Salam Fayad, son "verdaderos interlocutores" para los esfuerzos de paz -lo que contradijo la postura del Gobierno de Israel- y aseguró que los palestinos tienen derecho a la autodeterminación y a un Estado propio. Y habló de su encuentro con jóvenes palestinos horas antes en Ramala: "Quiero que tengan éxito, que tengan una oportunidad, como la podrían tener mis hijas".

"A la larga, ningún muro y sistema de defensa antimisiles es lo suficientemente perfecto para mantener lejos a todos los enemigos", advirtió. Un Israel judío y democrático sólo es posible, en vista del desarrollo demográfico, si hay una Palestina independiente capaz de vivir a su lado, añadió entre fuertes aplausos de los jóvenes.

En su discurso, no evitó una referencia a Irán: "Estados Unidos hará todo lo necesario para impedir un Irán con armas nucleares (...). Mientras exista Estados Unidos, ustedes no estarán solos. Todas las opciones están sobre la mesa", dijo, pero insistió en que, por ahora, busca una solución pacífica. "La paz siempre es mejor que la guerra", definió.

Horas antes, Obama había visitado a Abás en Cisjordania para pedirle que volviera a la mesa de negociaciones con Israel sin condiciones previas, en una referencia a la exigencia palestina de una moratoria en la construcción de asentamientos por parte de Israel. Esto implicó tanto una decepción para sus interlocutores como un abandono de sus propias posiciones previas.

"Si sólo puede haber conversaciones cuando todo está ya arreglado, entonces no llegaremos nunca a las cuestiones de amplio alcance", respondió Obama a una de las preguntas más recurrentes en la rueda de prensa conjunta: la construcción de colonias judías en territorio cisjordano.

Pese a todo, Obama criticó de nuevo esa política: "Nosotros consideramos que las actividades de construcción en los asentamientos no son constructivas ni apropiadas y no pueden hacer avanzar el proceso de paz".

Obama y Abás dejaron claro que siguen apostando por una solución de dos Estados: Israel y Palestina deben existir y vivir pacíficamente una junto a la otra. "Ésa es nuestra mejor y realmente la única oportunidad de lograr una solución pacífica al conflicto", destacó Obama.

Abás reiteró su disposición a las conversaciones de paz, pero acusó a Israel de llevar a cabo una política de bloqueo. "Estamos dispuestos a cumplir todas nuestras obligaciones para hacer posible un proceso de paz". La paz es "necesaria" e "inevitable", y "nosotros creemos que es posible", insistió el mandatario palestino.

"Por supuesto que la paz no se debe construir con la violencia, la ocupación, los muros, los asentamientos, los arrestos, el asedio y la negación de los derechos de los refugiados", señaló en la rueda de prensa tras la reunión con Obama, que calificó de "buena y útil".

Sin embargo, la mayoría de los palestinos se han visto decepcionados por la política de Obama y lo acusan de no presionar lo suficiente a Israel. Muchos se manifestaron ayer en Cisjordania durante la visita, con carteles en su contra.

La visita también se vio ensombrecida por el lanzamiento de al menos cuatro cohetes desde la Franja de Gaza. Según la Policía israelí, uno de los cohetes impactó en el patio de una casa en la ciudad fronteriza de Sderot. El proyectil sólo causó daños materiales. Otro cohete cayó en campo abierto. Los otros dos proyectiles no alcanzaron territorio israelí y cayeron dentro de la Franja de Gaza.

Abás criticó tajantemente el lanzamiento. "Nosotros condenamos cualquier violencia contra civiles, independientemente de quién la cometa, incluyendo el lanzamiento de cohetes", afirmó.

Agencias DPA, AFP y EFE, y Ámbito Financiero

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