"Determinamos que nuestro ritmo para equipar a las fuerzas iraquíes procedió de manera muy lenta", explicó Carter en una audiencia del Comité de Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes.
Además, aseguró que están teniendo problemas para reclutar a un número suficiente de nuevos miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes para entrenarlos y reforzar la lucha contra el EI.
Por ello, el Pentágono -señaló- decidió acelerar el envío de armamento antitanque y otro tipo de equipamiento militar a las fuerzas de Irak, incluidas las milicias de las minorías sunita y kurda.
Carter rebajó significativamente el número de los militares iraquíes que esperan entrenar desde los 24.000 iniciales a los 7.000.
"El entrenamiento se debe reforzar y se deben realizar esfuerzos para incrementar el número de soldados sunitas" en el Ejército iraquí, explicó. El Gobierno iraquí es chiita.
Estados Unidos considera que la incapacidad de Bagdad de mantener unas fuerzas armadas diversas y trabajar por la inclusión de la minoría sunita está detrás de la desbandada del Ejército con el avance del EI.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Martin Dempsey, se mostró contrario a enviar tropas de combate a Irak, como proponen algunos senadores republicanos.
La semana pasada, tras nuevos avances yihadistas en Siria e Irak, el presidente estadounidense, Barack Obama, anunció el envío de 450 soldados que se sumarán a los 3.100 que realizan en la actualidad labores de entrenamiento.
| Agencias EFE y DPA |


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