17 de enero 2013 - 00:00

Obama conminó al Congreso a resistir el lobby por armas

Barack Obama firmó decretos para controlar la circulación de armas de guerra acompañado en la Casa Blanca por niños de Newtown y otros que le habían escrito cartas para que actúe contra las masacres.
Barack Obama firmó decretos para controlar la circulación de armas de guerra acompañado en la Casa Blanca por niños de Newtown y otros que le habían escrito cartas para que actúe contra las masacres.
Washington - Barack Obama lanzó ayer su anunciada ofensiva contra la libre circulación de armas de fuego, que incluyó la firma de más de veinte decretos y un impulso legislativo para cambiar la laxa normativa vigente, a poco más de un mes de la masacre en una escuela en Newtown en la que murieron 27 personas.

«No podemos postergar más» las medidas para controlar la circulación de armas, dijo Obama en un discurso en la Casa Blanca frente a las familias de las víctimas de la masacre en la escuela primaria Sandy Hook de Newtown (Connecticut, noreste) y de niños de todo el país que le escribieron después de esa tragedia.

Obama reclamó al Congreso aprobar leyes más estrictas y recordó que, sólo en el último mes, 900 personas murieron en EE.UU. víctimas de armas de fuego. «El Congreso debe actuar. El Congreso debe actuar rápido», afirmó Obama, instando a los legisladores a prohibir las armas de asalto (semiautomáticas, de uso de guerra) y los cargadores de más de diez balas.

El jefe de Estado admitió, sin embargo, que «será difícil avanzar» con el tema, dada la oposición de algunos legisladores a cualquier medida que parezca oponerse a la Segunda Enmienda de la Constitución, que dispone el derecho de los norteamericanos a portar armas.

Por lo pronto, el senador republicano por el estado de Florida, Marco Rubio, afirmó que «las armas no son el problema. Los criminales y los enfermos mentales susceptibles de violencia lo son», mientras el principal grupo de lobby proarmas, la Asociación Nacional del Rifle, consideró que «atacar las armas de fuego e ignorar a los niños no es la solución. Sólo los propietarios de armas honestos y apegados a la ley se verán afectados y nuestros niños seguirán siendo vulnerables a la inevitabilidad de más tragedia», dijo un comunicado de la ANR tras el anuncio de Obama.

Protección

El presidente demócrata, que prefirió no realizar ninguna modificación sobre el tema durante su primer mandato pese a que se produjeron varias matanzas graves desde 2009, enfatizó sobre la necesidad de proteger a los niños de masacres como la del pasado 14 de diciembre en Newton. «Éstos son nuestros niños», enfatizó, «en lo que deberíamos estar pensando es en nuestra responsabilidad de cuidar de ellos y de protegerlos de cualquier daño», dijo. «Ésta es la primera tarea como sociedad: asegurarnos que nuestros niños estén a salvo».

Obama, quien estuvo en el pueblo de Newtown poco después de la tragedia, contó que había colgado en su despacho un dibujo de Grace, de siete años, una de las víctimas, entregado por sus padres.

Tras su discurso, el mandatario firmó las 23 medidas que conforman su plan de lucha contra las armas de fuego, elaborado a partir del análisis de un equipo encabezado por el vicepresidente Joseph Biden, presente a su lado.

Los decretos establecen entre otras cosas la obligación de que los vendedores de armas verifiquen los antecedentes de los compradores y ordenan a los organismos públicos a estudiar nuevas formas de impedir que personas «peligrosas» tengan acceso a armas. Actualmente, el 40% de las armas se venden en Estados Unidos a través de transacciones entre particulares o en ferias no sujetas a ningún control, recordó Obama. Hasta 300 millones de armas de fuego circulan en el país; es decir, casi una por habitante.

En lo que atañe al Congreso, donde sus adversarios republicanos son mayoría en la Cámara de Representantes, pero no en el Senado, Obama pidió que reinstaure la prohibición de las armas de asalto y de los cargadores de alta capacidad como los que utilizó el autor de la matanza de Newtown. Biden se reunió con los principales actores involucrados en el tema, desde asociaciones de miembros de las fuerzas de seguridad hasta editores de videojuegos, pasando por la poderosa ANR.

Obama negó nuevamente ayer que quiera atacar la Segunda Enmienda de la Constitución, pero recordó que con los derechos venían también las responsabilidades. Señaló que las víctimas de los disparos eran privadas de sus derechos fundamentales, también protegidos por la Constitución.

Presente en el acto, la alcaldesa de Newtown, Patricia Llodra, defendió las medidas anunciadas por el presidente, a las que calificó «de sentido común». «Debemos abandonar esta especie de liturgia en la que hemos caído, según la cual no podemos hacer nunca nada porque no existe esa voluntad. Sólo la voluntad de la gente hará que esto cambie», aseguró la alcaldesa de una localidad que no sale del shock que le provocó la matanza de 20 niños y 6 adultos por parte de un homicida que luego se suicidó.

Agencias AFP, EFE y Reuters, y Ámbito Financiero

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