3 de agosto 2010 - 00:00

Obama dio por terminada la guerra de Irak (pero deja 50.000 hombres)

Barack Obama sostiene un bebé en un acto con veteranos minusválidos que tuvo lugar ayer en Atlanta. En ese marco, el mandatario dijo creer que la guerra de Irak terminó.
Barack Obama sostiene un bebé en un acto con veteranos minusválidos que tuvo lugar ayer en Atlanta. En ese marco, el mandatario dijo creer que la guerra de Irak terminó.
Washington - Acuciado por la necesidad de mostrar logros, Barack Obama dijo ayer que la guerra en Irak llegó a su fin, por lo que el 31 de agosto retirará todas las tropas de combate, tal como lo había prometido al asumir el cargo presidencial. Sin embargo, Estados Unidos mantendrá «una fuerza tradicional» de unos 50.000 soldados para instruir a las fuerzas de seguridad del país árabe, hasta que se produzca el regreso total de los efectivos a fines de 2011.

En momentos en que enfrenta una caída del apoyo popular en la guerra de Afganistán, Obama intentó subrayar los progresos de su gestión para reducir el papel estadounidense en la criticada guerra de Irak, en un discurso ante un grupo de veteranos minusválidos en Atlanta.

El mandatario les recordó a los demócratas y a muchos votantes independientes de que estaba decidido a cumplir con su promesa de «terminar con la guerra en Irak de una forma responsable», con el horizonte de las dificultosas elecciones de medio término en noviembre.

Transición iraquí

«Poco después de asumir el cargo, anuncié nuestra nueva estrategia para Irak y para una transición a una responsabilidad completamente iraquí», dijo Obama. «Y dejé claro que para el 31 de agosto de 2010, las misiones de combate de Estados Unidos en Irak terminarían. Y eso es exactamente lo que estamos haciendo, como se prometió, a tiempo», agregó el mandatario.

El Ejército de EE.UU. tiene previsto reducir el tamaño de su contingente en Irak hasta 50.000 soldados (de los 65.000 actuales), quienes asumirán un papel de «asesores» de las fuerzas de seguridad locales.

«Son tareas peligrosas», dijo Obama. «Y aún siguen presentes los que intentarán frenar el progreso de Irak con bombas y balas. La dura realidad es que no hemos visto el final del sacrificio estadounidense en Irak».

Tras meses de menor violencia, desde mayo pasado volvió a incrementarse el número de víctimas por atentados, hasta que julio marcó un récord anual con 535 muertes.

En el plano político, la situación no es más alentadora. Los líderes iraquíes aún fueron incapaces de formar gobierno desde las elecciones celebradas en marzo.

Nuevo Gobierno

La Lista Iraqiya, del ex primer ministro Iyad Allawi, ganó 91 asientos en el Parlamento de 325 miembros, mientras la coalición del primer ministro Nuri al Maliki, Estado de derecho, se hizo con 89 asientos. Ambos candidatos reclaman el derecho a formar un nuevo Gobierno. Las negociaciones se encuentran estancadas.

El presidente demócrata heredó la guerra de su antecesor republicano George W. Bush, quien invadió Irak sin aval de la ONU en marzo de 2003, bajo el argumento de que el régimen de Sadam Husein poseía armas de destrucción masiva. Obama, que como senador había votado en contra de la invasión de Irak, anunció la fecha del retiro en febrero de 2009, un mes después de asumir la presidencia. Por el conflicto murieron 4.000 soldados y más de 30.000 resultaron heridos. El número de víctimas civiles israelíes asciende a varias decenas de miles.

Obama afronta, además, una creciente oposición a la guerra de Afganistán, donde incrementó en 35.000 el número de militares para hacer frente, con escaso éxito, al resurgir talibán, también buscó conseguir el apoyo de la opinión pública.

«Afrontamos grandes desafíos en Afganistán», dijo. «Pero es importante que el pueblo estadounidense sepa que estamos haciendo progresos y que estamos centrados en objetivos que son claros y alcanzables», añadió.

Agencias DPA, Reuters y AFP

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