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Obama impone la reforma de salud y logra su mayor triunfo político
El presidente de EE.UU., Barack Obama, y la titular de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se esforzaron el fin de semana para convencer uno a uno a los diputados demócratas que resistían la reforma sanitaria. Ambos compartieron ayer el éxito.
Considerada la mayor reforma social en 50 años, la votación llegó tras un año de enfrentamientos políticos y una dramática semana en la que el mandatario suspendió una gira por Asia y se enfrascó en buscar apoyos para ese plan que pone en juego buena parte de las esperanzas despertadas tras su llegada al poder.
Para asegurarse el triunfo de ayer el presidente se comprometió a último momento a firmar una orden ejecutiva que reafirma la ya vigente prohibición de realizar abortos con financiamiento público, lo que le permitió contar con el respaldo de demócratas opuestos a la intervención del embarazo.
«Siempre apoyé la reforma de la Salud», afirmó el líder de esa facción del oficialismo, Bart Stupak. «Este proyecto será aprobado».
Ante la pregunta sobre si el partido tiene los votos necesarios para aprobar el proyecto frente la compacta oposición republicana, el representante John Larson afirmó a los medios locales: «Tenemos los votos». Según la CNN, estaba previsto que tras la sesión, Obama efectuara una declaración desde la East Room de la Casa Blanca.
Gracias a la medida, el 95% de la población tendrá acceso a una cobertura médica. Así 16 millones de personas se sumarán al programa estatal Medicaid, al tiempo que el Gobierno subvencionaría las aseguradoras privadas para que las familias de ingresos medios y bajos puedan contratar sus servicios.
La reforma tiene un costo de u$s 940.000 millones en 10 años y, a la vez, reduciría en ese mismo período en u$s 138.000 millones el déficit estadounidense debido a una serie de recortes presupuestarios, según un estudio de una comisión del Congreso.
El sistema estadounidense de salud está cuestionado desde hace casi un siglo. Desde principios del siglo XX se ha intentado sin éxito la aprobación de proyectos a menudo rechazados por las compañías de seguros.
Los legisladores republicanos rechazan a la iniciativa de Obama ya que afirman que provocará aumentos de impuestos y hará que el Estado se involucre en actividades privadas.
Aun así, algunos opositores reconocen la dimensión histórica que tendría la reforma de Obama. «Sería histórico en la medida en que el presidente lograría lo que nadie jamás consiguió», subrayó en ese sentido un senador republicano al diario The Washington Post.
Además de un voto de procedimiento, que dejó claro que los demócratas contaban con más que los 216 votos requeridos, los congresistas se pronunciaban sobre dos proyectos de ley distintos.
Uno es el que había aprobado el Senado en diciembre, y que tras el visto bueno de la Cámara baja se trasladará a Obama para su promulgación. El otro introduce una serie de enmiendas, para hacerlo más del gusto de los diputados. Este ahora se trasladaría al Senado, que según lo negociado entre los demócratas, lo aprobará sin cambios y de inmediato con mayoría simple (51 votos), a lo largo de esta semana. Esta opción deja la puerta abierta a que los republicanos puedan dar marcha atrás con la medida en caso de que vuelvan a tomar el control del Senado.
Este triunfo significa un duro golpe para los republicanos, que por meses buscaron por todas las vías que la medida no fuera aprobada. David Frum, ayudante especial y quien escribía los discursos del ex presidente George W. Bush, opinó que «los republicanos esperaban que la reforma de salud se convirtiera en el Waterloo (derrota francesa a manos de los ingleses en 1815) de Obama, justamente como sucedió como Bill Clinton en 1994. Nos equivocamos». Asimismo, Frum lamentó que «escuchamos las voces más radicales del partido y esto nos lleva a una derrota irreversible».
Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA

