El presidente estadounidense, Barack Obama, realizó ayer una sorpresiva visita de seis horas a Afganistán, durante la cual se reunió con su homólogo Hamid Karzai y visitó a las tropas de su país. El mandatario se declaró alentado por los progresos efectuados en la lucha contra los terroristas talibanes, pero aseguró que desea ver «más avances» en materia de producción agrícola y energética y de lucha contra la corrupción. En un discurso ante 2.000 soldados estadounidenses en la base de Bagram, aseguró que Washington y sus aliados locales pronto «resolverán el trabajo».
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