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Obama, sin luna de miel: Wall Street bajó un 4%

Así, el mercado neoyorquino cerró en su nivel más bajo desde noviembre y la mayor pérdida desde el 1 de diciembre. El índice S&P 500, que comprende a un mayor número de empresas, perdió un 5,28%, y el NASDAQ (que agrupa a las acciones tecnológicas) tuvo una pérdida aún más pesada, de un 5,78%.
Las operaciones se iniciaron con una clara tendencia a la baja, aunque mostraron cierta estabilidad, mientras Obama juraba el cargo de presidente de Estados Unidos en Washington y pronunciaba su discurso inaugural.
Sin embargo, apenas finalizó la ceremonia arreciaron las ventas, especialmente de acciones financieras, que arrastraron en su descenso al resto de las cotizantes.
La inquietud por el futuro de los principales bancos de EE.UU. y las sombrías perspectivas que presenta la economía y el empleo, se impusieron a la infusión de ánimo que trató de imprimir Obama a los estadounidenses, sin ocultar cuán serio es el panorama que tienen por delante.
La crisis de las principales entidades financieras convirtió al Tesoro norteamericano, por el momento, en la principal tabla de salvación frente a las abultadas pérdidas que les puedan generar los activos de riesgo que poseen y la falta de liquidez.
Afectado
Bank of America, que cuenta con una nueva inyección de capital público de u$s 20.000 millones, que se suma a otros u$s 25.000 millones anteriores, fue el más afectado. Ayer cayó otro 29%.
Esa entidad y Citigroup han recibido, además, garantías del Gobierno estadounidense de que los respaldará frente a pérdidas conjuntas por más de 400.000 millones de dólares en ese tipo de activos, pero ello tampoco ha elevado la confianza de los inversores. El Citi perdió otro 20% en el mercado y finalizó por debajo de los u$s 3.
Las pérdidas multimillonarias que registraron esas entidades en el último trimestre de 2008, aunque esperadas, han agudizado en los últimos días la corriente de venta de sus acciones. Las acciones de los bancos cayeron entre un 40% y un 80% en lo que va de 2009, cuando se acumulan apenas 12 ruedas. Cuando parecía que las acciones bancarias no podían caer más tras derrumbes millonarios el año pasado, volvieron las órdenes masivas de ventas.
La Bolsa neoyorquina se contagió también de la inquietud que suscitan también algunos de los principales bancos en el Reino Unido, y de forma especial Royal Bank of Scotland, que prevé cerrar 2008 con unas pérdidas de hasta 28.000 millones de libras (unos 30.000 millones de euros).
Además, el Gobierno británico elevó del 58% al 70% su participación en esa entidad, mediante la conversión en acciones ordinarias de las preferentes. Las acciones de ese banco que se negocian en la Bolsa neoyorquina se depreciaron un 69,3%, hasta llegar a los 3,33 dólares.
Ningún mercado quedó ajeno a este derrumbe. Las Bolsas europeas reflejaron sólo parcialmente la caída, con pérdidas de un 2% (pero hoy abrirían con fuertes bajas), mientras que América Latina operó con claro signo descendente. La Bolsa paulista perdió un 4%, pero medida en dólares la caída fue aún mayor. También la Bolsa porteña cerró con una baja del 5,75%.


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