Un año después de proclamar ante el mismo recinto que su Gobierno estaba poniendo fin a "una década de guerras", Obama defendió los ataques aéreos que su administración lanzó contra posiciones de EI en Irak y Siria, por considerar que el único lenguaje que ese grupo yihadista entiende "es el de la fuerza". "Nos encontramos en una encrucijada entre la guerra y la paz", proclamó al comenzar su discurso de casi 40 minutos.
Afirmó que su país trabajará "con una amplia coalición para desmantelar la red de muerte" y urgió al mundo "a unirse" a ese esfuerzo para "destruir a EI". "Demostraremos que el futuro pertenece a aquellos que construyen, no los que destruyen", subrayó.
En un discurso centrado en los intentos por ampliar, lo máximo posible, la coalición antiyihadista, Obama insistió en que los líderes mundiales, especialmente los musulmanes, deben "rechazar el cáncer del extremismo violento".
Unas horas después, presidió una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en la cual se adoptó una resolución unánime para frenar el flujo de yihadistas extranjeros a Siria e Irak y responder a la amenaza que representan para sus países de origen. El texto impone a los países, bajo pena de sanciones, impedir a sus ciudadanos enrolarse en organizaciones extremistas.
En ese encuentro, el mandatario urgió a sus homólogos de todo el mundo a "traducir esas palabras en acciones no sólo en los próximos días, sino años". "Si hubo un reto que no pueda enfrentar un país por sí solo es éste, el de terroristas cruzando fronteras y amenazando con desplegar actos de violencia inefables", dijo.
La resolución logró el apoyo incluso de Rusia que, no obstante, advirtió ayer que la legitimidad de los bombardeos estadounidenses contra EI en Siria está en duda debido a la falta de aprobación del régimen de Bashar al Asad y de Naciones Unidas.
Durante su presentación en la Asamblea General, donde ayer expusieron, entre otros, los presidentes de México, Enrique Peña Nieto, y de Chile, Michelle Bachelet, y el rey de España, Felipe VI, quien ofreció la ayuda de su país en la defensa mundial de la democracia, Obama criticó al Gobierno de Vladímir Putin por "desafiar el orden de posguerra". "Impondremos un coste a Rusia por su agresión y urgimos a otros países a unirse en el lado correcto de la historia", sostuvo.
También se refirió a las negociaciones que mantienen estos días las potencias occidentales e Irán con el fin de ultimar un posible acuerdo nuclear. "Mi mensaje a los líderes y el pueblo de Irán es simple: no dejen pasar esta oportunidad. Podemos alcanzar una solución que responda a su necesidad energética mientras aseguramos que su plan es pacífico", afirmó.
Finalmente, más de cuatro meses después que fracasó el intento de mediación de Wa-shington en las negociaciones entre israelíes y palestinos, aseveró que Estados Unidos "nunca se rendirá en la búsqueda de la paz" en Medio Oriente. "Seamos claros: el status quo en Cisjordania y Gaza no es sostenible. No podemos permitirnos el alejarnos de este esfuerzo, no cuando se disparan cohetes contra israelíes inocentes, o se arrebatan en Gaza las vidas de tantos niños palestinos", subrayó.
| Agencias EFE, AFP, DPA, Reuters y ANSA |


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