La campaña, diseñada por responsables del Departamento de Defensa, comenzó con la primera fase: bombardeos aéreos contra posiciones del EI en Irak. Una segunda fase buscaría intensificar la formación, el asesoramiento y el equipamiento de los combatientes kurdos (peshmergas) y del Ejército iraquí. En un tercer momento se buscará destruir a EI dentro de Siria.
Al mismo tiempo, Obama deberá garantizar a los estadounidenses que el país no será arrastrado a otra guerra en Medio Oriente, como fue la de Irak en 2003.
Toda la operación, que será presentada hoy al Congreso, podría extenderse hasta 36 meses y estar terminada una vez que haya culminado el mandato del presidente demócrata, señaló el periódico, que accedió a fuentes de alto nivel bajo condición de anonimato.
El mandatario pronunciará mañana un discurso a la nación sobre la estrategia para luchar contra los extremistas que decapitaron a dos periodistas estadounidenses, James Foley y Steven Sotloff. Para los analistas, será una alocución difícil en la que deberá convencer a una opinión pública dubitativa sobre la necesidad de actuar, también militarmente, contra el avance del extremismo islámico.
Ayer, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, viajó a Jordania y a Arabia Saudita con el objetivo de impulsar una coalición internacional contra el EI.
Mientras, la aviación estadounidense bombardeó por primera vez la ciudad de Mosul, la segunda del país, que cayó el pasado 10 de junio en manos de los yihadistas, que declararon después un califato en las áreas bajo su control en Irak y Siria. Fuentes de la seguridad confirmaron que atacaron dos posiciones del EI.
Otro de los puntos calientes en los que Estados Unidos también comenzó a intervenir está la represa de Hadiza, ubicada a unos 260 kilómetros al oeste de Bagdad en la provincia de Al Anbar, un feudo insurgente.
Allí, las fuerzas iraquíes trataban ayer de evitar que el control de la presa pase a manos de los yihadistas, lo que supondría una amenaza para otras partes del país como la capital o su aeropuerto.
En tanto, el Parlamento iraquí aceptó ayer a la mayoría de los ministros propuestos por el primer ministro, Haidar al Abadi. El Gobierno quedó integrado por representantes de distintas corrientes en un intento de poner fin a la crisis.
| Agencias DPA, ANSA y EFE |


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