"Yo, Barack Obama, determino que la situación, incluidas la erosión de las garantías para los derechos humanos por parte del Gobierno de Venezuela y la persecución de oponentes políticos, constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EE.UU., y declaro una emergencia nacional para lidiar con esa amenaza", aseguró el mandatario en su decreto.
Obama, cuya administración dio durante meses espacio a los diálogos entre el Gobierno y la oposición venezolanos auspiciados por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), tomó finalmente la decisión de incrementar las medidas contra algunos de los responsables de lo que califica como violaciones de los derechos humanos.
"Estamos profundamente preocupados por los esfuerzos del Gobierno venezolano por incrementar la intimidación hacia sus opositores políticos. Los problemas de Venezuela no pueden ser resueltos criminalizando a la disidencia", aseguró el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, en un comunicado.
El alcalde metropolitano de Caracas, el opositor Antonio Ledezma fue detenido el mes pasado y acusado de promover un golpe de Estado. Al respecto, a través de su vocero, Washington volvió a urgir al presidente Nicolás Maduro a que lo libere, así como a los dirigentes opositores Leopoldo López y Daniel Ceballos, encarcelados hace algo más de un año.
En tanto, el Gobierno de Maduro llamó a consultas a su encargado de negocios en Estados Unidos, Maximilien Arveláiz, como respuesta a las medidas, informó en su cuenta de Twitter la canciller Delcy Rodríguez.
Las relaciones entre Caracas y Washington están a nivel de encargados de negocios desde 2010.
La lista de los 56 funcionarios venezolanos sancionados por la ley aprobada en el Congreso estadounidense en diciembre no se hizo pública hasta el momento, aunque la Casa Blanca divulgó ayer los nombres de siete personas sobre las que recaen las sanciones. Se desconoce si estas, a quienes se les congelará y bloqueará cualquier activo bajo jurisdicción estadounidense y se les prohibirá la entrada al país, también se encuentran en ese listado.
Entre los sancionados, todos ellos vinculados de algún modo a las fuerzas de seguridad venezolanas, se encuentran Gustavo Enrique González López, director general del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) de Venezuela; y el exdirector de Operaciones de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Antonio José Benavides Torres. La lista la completan Justo José Noguera Pietri, excomandante general de la GNB; Katherine Nayarith Haringhton, fiscal nacional de la Oficina del Ministerio Público; Manuel Eduardo Pérez Urdaneta, director de la Policía Nacional; Manuel Gregorio Bernal Martínez, exdirector general del SEBIN; y Miguel Alcides Vivas Landino, inspector general de las Fuerzas Armadas Bolivarianas (FANB).
"No son medidas tomadas contra el Gobierno en su conjunto, ni contra el pueblo venezolano ni contra su economía", dijeron las mismas fuentes oficiales durante la conferencia telefónica.
Altos funcionarios estadounidenses insistieron en que, pese a todo, Obama "quiere tener una buena relación con Venezuela" y trabajar sobre un intercambio "constructivo", aunque afirmaron que ese no parece ser el deseo de Maduro.
En tanto, los senadores de línea dura Robert "Bob" Menéndez -demócrata- y Marco Rubio -republicano- pidieron al Gobierno que también imponga sanciones contra el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, por haber autorizado a los cuerpos de seguridad a usar "fuerza letal contra manifestantes pacíficos".
| Agencias EFE, AFP y Reuters, y Ámbito Financiero |


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