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Ocultan a militares en actos por el Beagle
La creación de la Fuerza Binacional de Paz Cruz del Sur se esgrimirá a la comunidad internacional como hito del fin de las rivalidades de frontera entre ambos países. También la colocación de una placa en la catedral de la ciudad de Punta Arenas en honor de Juan Pablo II, artífice político del arreglo de paz que clausuró la belicosidad de los gobiernos de facto de Videla y Pinochet que disputaban la soberanía de tres islas Picton, Lennox y Nueva en el canal Beagle.
Es el primer viaje oficial de la Presidente a Chile -aunque estuvo en ese país en varias oportunidades para acontecimientos regionales, por caso, la sesión de UNASUR que apoyó al tambaleante gobierno de Evo Morales-, y su par Michelle Bachelet la recibirá en la intendencia de Punta Arenas con la pompa que exige el protocolo de una visita de Estado.
Se trasladará con el gabinete de ministros en el avión presidencial T-01 mañana a la tarde, y ambas mandatarias firmarán varios convenios bilaterales, entre ellos, uno de exploración conjunta espacial, otro vinculado a la educación por medio del cual las tesis de doctorado serán válidas en ambos países, y el broche esperado, la puesta en marcha de la Fuerza de Tareas Combinada Cruz del Sur, exponente de la reconciliación militar.
Nilda Garré había resuelto viajar en otro vuelo, un avión Fokker F-28 de la Fuerza Aérea, junto con los cuatro jefes militares, brigadier general, Jorge Chevalier (Estado Mayor Conjunto), almirante Jorge Godoy (Armada), brigadier general Normando Costantino (Fuerza Aérea) y general de división Luis Pozzi (Ejército). Desde la Secretaría General de la Presidencia recibió la consigna política que rige el acto bilateral: desmilitarizar el contenido del homenaje tanto en Punta Arenas como en el acto central de Monte Aymond y se bajó del Fokker para sumarse al pasaje del T-01.
A ambos lados de la cordillera, las cámaras estarán puestas en los gestos de acercamiento y camaradería que hoy existen entre fuerzas armadas que tres décadas atrás estuvieron al borde del enfrentamiento. La fuerza de paz combinada Cruz del Sur, cuyo jefe de Estado Mayor es el coronel chileno Ian Mackinnon, secundado por el coronel argentino Alfredo Pérez Aquino, está casi a nivel operativo, en el papel. Hubo un solo ejercicio de gabinete entre sus integrantes, pero ninguno en el terreno. Ironías de la política: hay falencias en el entrenamiento militar combinado por la morosidad del Ejecutivo (tanto en la gestión de Néstor Kirchner como de su esposa) en gestionar la ley marco que permite cada año la salida de tropas criollas y la entrada de los chilenos al territorio nacional para ejercitaciones.
Las mandatarias participarán mañana de una celebración eucarística en la catedral de Punta Arenas que presidirá el enviado del papa Benedicto XVI, cardenal Odilo Pedro Scherer, arzobispo de San Pablo (Brasil), tras la cual descubrirán una placa de homenaje a Juan Pablo II. La Presidente y su comitiva dormirán en Punta Arenas.
El viernes abordará el T-01 para dirigirse a Río Gallegos y de allí tres helicópteros Huey II del Ejército Argentino se ocuparán del traslado de la comitiva hasta Monte Aymond, en el extremo sur de la provincia de Santa Cruz, en una zona cercana al paso fronterizo internacional denominado Integración Austral, que une las ciudades de Punta Arenas con Río Gallegos. En ese lugar, a las 11, Bachelet y Kirchner encabezarán la ceremonia central de conmemoración por el trigésimo aniversario de la solución pacífica del conflicto limítrofe y colocarán la piedra basal de un monumento por la paz.
La construcción se realizará luego de un concurso de artistas supervisado por una Comisión Binacional de Cultura. No habrá tropas formadas, sólo las cúpulas militares de ambos países y los dos coroneles -el chileno Mackinnon y el argentino Pérez Aquino- que comandan la Fuerza Combinada de Paz Cruz del Sur, quienes recibirán los estandartes distintivos de esa nueva formación bilateral. Quedó sin efecto la iniciativa de visitar las islas Picton, Nueva y Lennox -sugerida por la Cancillería trasandina en los meses previos- por las dificultades de transporte.
Otras voces mencionaron ciertos inconvenientes «prácticos»: campos minados plantados por la Armada chilena en 1978. Existen aún unas 3.292 minas antipersonales en las islas Hornos, Deceit, Freycinet, Picton y Nueva que Chile está levantando según el compromiso ante la Convención sobre la prohibición, empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonal y sobre su destrucción.
De acuerdo con la presentación de los trasandinos ante la IX Conferencia de la Convención de Ottawa que se realizó en Ginebra, Suiza entre el 24 y 28 de noviembre, las islas quedarían libres de minas en 2016. La Secretaría General de la Presidencia tampoco quería prolongar la estadía en suelo chileno ante la inmediatez del viaje oficial a Rusia, que se inicia el 7 de diciembre.


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