29 de enero 2013 - 00:00

Oficial: oferta de Gobierno es fórmula 20 y 20

El Gobierno lanzó ayer oficialmente el plan «20 y 20» para las paritarias de este año. Esto es, el 20% de suba en el mínimo no imponible de Ganancias a cambio de un promedio del 20% de aumento salarial en las negociaciones de incrementos de sueldos que se abrirán masivamente desde marzo. Para el Ejecutivo, no hay espacio para la discusión, y el plan debe ser adoptado sin mayores debates por los principales gremios que acompañan al kirchnerismo: la CGT oficial de Antonio Caló y la CTA de Hugo Yasky. El próximo paso será que alguno de los sindicatos de esta línea de pensamiento sea de los primeros en firmar el acuerdo respetando el porcentaje para que este criterio sea luego el que termine prevaleciendo para todas las negociaciones. Luego, la idea es que los reclamos de Hugo Moyano, su CGT opositora y el resto de los gremios que siguen al camionero en su cruzada antioficial queden destemplados al reclamar alzas salariales superiores al 25%. En la mira como primeros negociadores de paritarias cercanas al 20% están el constructor Gerardo Martínez, el empleado público de UPCN Andrés Rodríguez y el taxista Omar Viviani, cuyos afiliados ganan en promedio menos que los nuevos mínimos de Ganancias de 8.360 para los solteros y 11.596 para los casados.

Para anunciar el aumento en el mínimo no imponible del 20% el Gobierno definió el costo fiscal aproximado en unos $ 8.000 millones para todo 2013, tal lo anunciado ayer por Cristina de Kirchner. Sin embargo, desde el Ministerio de Economía se prevé una cifra real inferior hacia fin de año, que llegaría finalmente a los $ 6.500 millones. El cambio se estima al combinar que el dinero que los integrantes de la cuarta categoría (relación de dependencia) recibirían de más cada mes inmediatamente pasaría al consumo interno ya que se trata en su mayoría de un público con baja capacidad de ahorro, más en tiempos de inflación. Como gran parte de este dinero se volcará al consumo, luego habría un regreso de fondos vía el pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Pero además hay otro movimiento en que confían dentro del Gobierno para que el efecto final sea mucho menor a los $ 6.500 millones: que las próximas paritarias se ubiquen en alzas salariales de entre el 20% y el 25%. Si esto ocurre, los sueldos volverán a subir desde mediados de año, y nuevamente habrá gran cantidad de trabajadores en relación de dependencia que volverán a pagar lo mismo que antes de Ganancias. Pero como además los salarios que ya están alcanzados por el tributo, y continuarán estándolo aun con el nuevo mínimo, pagarán más cuando se alcancen los nuevos mínimos de Ganancias, la recaudación final hacia diciembre de 2013 terminaría siendo neutra para el Gobierno. Sólo se perdería los ingresos de los primeros meses de aplicación de la medida anunciada ayer, hasta la vigencia de la suba salarial que se negocie en paritarias. Esto es, un período que iría desde marzo hasta julio, si los aumentos se aplican de una sola vez.

Si lo que se negocia es dividir en dos o tres pagos un alza salarial total de no más del 25%, la velocidad de recuperar los $ 6.500 millones sería menor para el Gobierno. En otras palabras, los trabajadores en relación de dependencia que más se beneficiarán con los nuevos mínimos no imponibles serán los de los gremios de menores salarios. Luego se beneficiarán los trabajadores que ya estén alcanzados y que negocien incrementos de sueldos en dos o tres veces en el año. Finalmente, los menos beneficiados serán los que negocien un solo incremento y tengan salarios altos antes de las discusiones de paritarias de este año. Entre otros rubros, en este último grupo se encuentran los trabajadores de las automotrices, bancarios, metalúrgicos de grandes empresas (Techint, Aluar, Acindar), camioneros, telefónicos y servicios en general.

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