1 de febrero 2017 - 23:47

Olivos garantizó el statu quo para 2017

Macri decidió renovar el acuerdo en Cambiemos como le prometió a Carrió. La Capital en negociación.

Mauricio Macri convirtió el convite a radicales en la Residente de Olivos el lunes por la noche en el lanzamiento esencial de este verano para la temporada política 2017. En ese asado junto a su verdadero gabinete íntimo despejó dudas, calmó algunas quejas y les garantizó a los jefes de la UCR todos los pedidos que llevaron a la mesa. No hubo voces altisonantes en la mesa; los radicales ya aprendieron a discutir en el tono en el que lo hacen los macristas. De esa cena salieron la confirmación de un acuerdo y las garantías que se le venían pidiendo a Macri para las elecciones de este año. Por si faltaba algún gesto presidencial, la UCR tuvo toda la semana sentado junto al Presidente (en gabinete, reuniones de cordinación y tertulias reservadas) a Ernesto Sanz en su rol de asesor privilegiado, aunque no sea el único en el radicalismo que logra esa cercanía con Olivos. La armonía sirvió hasta para clamar las protestas por las declaraciones de Juan José Gómez Centurión.

El Presidente les dijo esa noche a los radicales lo que estaban esperando; una garantía básica de la politica: que jugaría en las elecciones dentro de Cambiemos sin distracciones. "Hay un descreimiento general de que el acuerdo con radicales y Carrió se maneje como una alianza. No sé por qué se sorprenden tanto", decía anoche un operador del macrismo sobre la definición del Presidente en Olivos. Para los radicales no todo es tan obvio: con la seducción continua que ejercen los caciques del PRO hacia peronismos diversos, la definición presidencial resultó una bocanada de aire fresco y la ratificación definitiva del comienzo de la campaña en Cambiemos en cada distrito.

La segunda confirmación de Macri fue tan clave como esa: Cristina de Kirchner seguirá siendo el sparring predilecto en esta pelea. Por lo demás, el macrismo sigue insistiendo en un peronismo que juegue en todas sus versiones.

Tanta euforia de ayer entre los radicales tenía, además, otras explicaciones. Macri irá a jugar personalmente la campaña a territorios donde el peronismo es tan amigo político como la UCR; o a veces mas. Mientras tanto, PJ variados negocian ir a unas PASO para solucionar su interna. Por eso la importancia de prometer que no moverá los pies de Cambiemos y pondrá la cara en la pelea. ¿Fue una novedad para los presentes? En cierta medida no. Las garantías de Olivos del lunes a la noche ya se habían negociado hace tiempo con Sanz y Elisa Carrió. En esos términos, afirman, las listas de candidatos en cada provincia podrían comenzar a cerrarse ya mismo. Tal el nivel de armonía que proclaman. Resta solucionar un punto en el que la chaqueña será clave: que la Capital Federal tenga también su Cambiemos, sin disidencias con Martín Lousteau. Sería la frutilla perfecta, incluso para más allá de 2017.

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