9 de agosto 2017 - 00:00

ONU denunció la violación masiva de derechos humanos

“La responsabilidad corresponde a los más altos niveles del Gobierno” venezolano, señaló. Adjudica a la represión al menos 73 muertes. También registró actos violentos de los manifestantes.

Ginebra - Las fuerzas de seguridad venezolanas maltrataron de forma sistemática y generalizada a miles de manifestantes y detuvieron de forma arbitraria al menos a 5.000 personas, muchas de las cuales sufrieron graves hechos de tortura durante su reclusión, denunció ayer la ONU.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos presentó un informe preliminar sobre la situación en Venezuela, cuya información recabó con 135 entrevistas a testigos realizadas a distancia -desde Ginebra y Panamá- ante la negativa del Gobierno de Nicolás Maduro a darles acceso al país.

De estas pesquisas, las primeras de estas características llevadas a cabo por la ONU, se desprende que desde que la ola de manifestaciones comenzó en abril, el Gobierno aplicó "un patrón evidente" de uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes opositores. El documento señala a la Guardia Nacional Bolivariana (policía militarizada), la Policía Nacional y los cuerpos de policía locales.

"Varios miles de personas han sido detenidas arbitrariamente, muchas de ellas han sido víctimas de malos tratos e incluso de torturas. Y no hay indicios de que esa actuación vaya a cesar", denunció en un comunicado el comisionado para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein.

"La responsabilidad de las violaciones de derechos humanos que estamos registrando corresponde a los más altos niveles del Gobierno", opinó.

Varias de las personas entrevistadas afirmaron que cartuchos de gas lacrimógeno fueron disparados a corta distancia y que la policía usó como munición bolitas, perdigones, tuercas y tornillos.

Según las fuentes, las fuerzas de seguridad también apelaron al uso de fuerza letal contra los manifestantes.

Un total de 124 personas murieron en esta ola de protestas, 73 de ellas a manos de las fuerzas de seguridad o de grupos afines.

"Según el análisis del equipo de investigadores, las fuerzas de seguridad son responsables de al menos 46 de esas muertes, mientras que los grupos armados progubernamentales, denominados 'colectivos', serían responsables de otros 27 fallecimientos", especificó la portavoz de la Oficina del Alto Comisionado, Ravina Shamdasani.

La represión se ha concretado también en al menos 5.000 detenciones arbitrarias registradas. A día de hoy aún hay un millar de detenidos, de acuerdo con la ONU.

"En varios casos examinados hay indicios verosímiles de que las fuerzas de seguridad han infligido tratos crueles, inhumanos o degradantes a los detenidos, y que en algunas ocasiones han recurrido a la tortura", especifica el texto.

Shamdasani agregó que en "casi todos los casos" se registró el uso de tratos crueles a los detenidos "que pueden considerarse como tortura". Entre los métodos denunciados por los testigos figuran choques eléctricos; golpizas con cascos y porras mientras los detenidos estaban esposados; la práctica de colgar a los reos de las muñecas durante periodos prolongados; asfixiarlos con gases; y amenazarlos con la muerte -y en algunos casos con violencia sexual- a ellos y a sus familiares.

Esos abusos ocurren "en plena ruptura del Estado de derecho, con ataques constantes del Gobierno a la Asamblea Nacional y a la Oficina de la fiscal general", agregó Zeid, que denunció la destitución de Luisa Ortega y pidió medidas de protección para la exfiscal.

El comisionado instó a las autoridades venezolanas a poner fin de inmediato al uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes, a cesar las detenciones arbitrarias y a liberar a todas las personas que han sido detenidas ilegalmente.

Asimismo, pidió que se suspenda el uso de tribunales militares para juzgar a los civiles.

Agencias EFE, Reuters y AFP