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Oposición anuncia que ya tiene los votos para el 82% móvil
El recinto del Senado le reservó un mal trago al Gobierno el miércoles pasado. Con votos más que suficientes la oposición logró aprobar una preferencia para apurar la sanción del 82% móvil a los jubilados.
La ley del 82% móvil casi no tiene fisuras entre la oposición: el radicalismo y la Coalición Cívica, es obvio, la apoyan, pero también se encolumna detrás, sin ausencia alguna, el Peronismo Federal. Hay dudas en senadores de provincias gobernadas por el peronismo.
Presión
Al mismo tiempo, el Gobierno ya despliega sobre el Senado una presión pocas veces vista. Desde la Casa Rosada salen llamadas por teléfono a senadores del kirchnerismo y del peronismo que «duda». En la mira vuelven a estar desde Roxana Latorre, María José Bongiorno, Carlos Menem y hasta los fueguinos, en pugna por este tema.
En la oposición ya existe una decisión: digan lo que digan Amado Boudou y Diego Bossio, titular de la ANSES, cuando concurran el 13 de julio a dar explicaciones a la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado, ese mismo día emitirán el dictamen del proyecto en ese cuerpo y al siguiente forzarán la votación en el recinto, gracias a la preferencia que aprobaron en la sesión de esta semana.
Ayer, el kirchnerista Miguel Pichetto avanzó en sus intentos por arriar senadores hacia su posición: «Vivimos con alguna preocupación la iniciativa de la oposición, porque indudablemente pueden afectar el funcionamiento fiscal del organismo previsional y del Estado nacional, y producir efectos muy negativos», dijo.
«El proyecto está teniendo un tránsito por ambas cámaras no muy responsable» y explicó que convocó a Boudou y a Bossio al Senado «para conversar sobre números, realidad económica, y fondo de garantía, lo que hace la ANSES con los fondos, que no los malgasta, sino que los aplica para desarrollar inversiones y generar empleo».
Sin escucharlo, Morales confirmó que avanzarían con el 82% móvil pero además, aclaró: «Primero vamos a tratar superpoderes y luego Consejo de la Magistratura. En el Senado hay que trabajar para construir consensos y en eso estamos. La complejidad de esta Cámara hace un poco más difícil la situación, pero desde la oposición estamos trabajando con ahínco para conseguir la sanción de ambas leyes fundamentales para recuperar la institucionalidad en la Argentina». Eso significa que para esas dos leyes el radicalismo aún debe recorrer un largo trecho de negociaciones antes de arriesgarse a bajar a votar.


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