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Oposición prepara ahora el voto sorpresa para destrabar Senado
La oposición deberá reunir a solas el quórum en las dos Cámaras en medio de su momento más complicado. El kirchnerismo esperará tras las cortinas para entrar a sesionar.
El kirchnerismo, al mismo tiempo, no logró seducir suficientes voluntades como para avanzar mas allá de complicarles el número a los radicales, peronistas disidentes y al socialismo. Incluso una de sus últimas conquistas, la santafesina Roxana Latorre, continuará cada tanto aportándole su voto a algún proyecto opositor para demostrar independencia.
Mañana habrá una muestra acabada de las nuevas formas. La oposición tiene tres temas calientes listos para llevar a los recintos, en Diputados, el Senado o en ambos: la reforma del INDEC, el reparto forzado a las provincias de los 9.000 millones del fondo de ATN que acumula el Gobierno y el 82% a los jubilados. A esa lista deben sumarse también la derogación de los superpoderes, la reforma en el reparto del impuesto al cheque y la reforma a la ONCCA. Pero en todos esos casos el quórum falla en el Senado por uno o dos votos. Todas fueron promesas de campaña.
De ahí que la estrategia ahora será atacar a las corridas y a último momento. Hoy no habrá reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria en el Senado. Ese encuentro de presidentes de bloque se realiza normalmente los martes, un día antes de la sesión. Esta vez se postergó hasta mañana por la mañana. Allí deben decidirse qué temas debatir en la sesión.
Con los votos que se reúnan a último momento la oposición definirá el temario para el recinto. Y recién cuando comience la sesión se sabrá el resultado de la votación.
Con esa técnica todo puede pasar. Aunque la oposición haya decidido que el 82% a las jubilaciones se debate primero en Diputados, desde el radicalismo confiesan que en caso de lograr el número en el Senado, esa regla se romperá. Lo mismo sucederá con la reforma del INDEC.
En el medio está en juego la forma en que se manejarán los fondos en el país. Mañana la oposición quiere aprobar el proyecto que distribuye entre las provincias el fondo acumulado de los Aportes del Tesoro Nacional por $ 9.644 millones y que Cristina de Kirchner quiere utilizar para financiar el acuerdo de refinanciación de deudas provinciales en crisis con el que intentó frenar la votación del nuevo reparto del impuesto al cheque.
También se intentará llevar al recinto la modificación del INDEC para terminar con la intervención que el Gobierno de Néstor Kirchner decretó en enero de 2007 a manos del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Al mismo tiempo, la Comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados arrancará con el impuesto al cheque que ya tiene sanción del Senado. Son otros $ 20.000 millones que entrarán en juego para las provincias.
Y en el medio está la opción, en una u otra cámara, de votar el 82% para las jubilaciones mínimas. Ese proyecto debería esperar para tratarse en Diputados, pero si, por alguna razón, hubiera número en el Senado, la UCR planteará el tratamiento. El problema es que los proyectos no son iguales: el del senador Rubén Giustiniani comprende una suba al 82% a las jubilaciones mínimas; el de Diputados incorpora el cumplimiento para todos los haberes de la recomposición que estableció el fallo de la Corte Suprema en el caso Badaro. Y en costo fiscal la diferencia no es menor.

