- ámbito
- Edición Impresa
Optimista, Israel sugirió un pronto fin de su operación bélica en Gaza
Israel descargó ayer intenso fuego de artillería sobre Yabalia, al norte de la Franja de Gaza. Según el Estado israelí, los líderes de Hamás están escondidos en túneles, en misiones internacionales o fugados al desierto.
Tras una jornada en la que murieron 38 palestinos en diversos ataques y enfrentamientos, según el jefe de los servicios de emergencia de la Franja, Moawiya Hasanien, el número de muertos, muchos civiles, asciende ya a 901 y el de heridos a 3.695 desde el inicio de la guerra, el 27 de diciembre.
Olmert aseguró que «se acercan los objetivos» y, por la noche, medios israelíes informaron que reservistas están siendo integrados a las tropas militares en Gaza. Miles de ellos fueron convocados no bien se inició la operación Plomo Fundido, pero se habían mantenido en tareas de apoyo dentro del territorio israelí. Su inclusión en el campo de batalla representa otra señal de que podrían acercarse momentos cruciales, especulaban anoche analistas israelíes.
Paciencia
Olmert precisó que «hemos tenido logros impresionantes en la operación contra la organizaciones terroristas» pero que «hace falta más paciencia, determinación y valentía» para alcanzar la meta de «cambiar la realidad de seguridad en el sur» del país.
El viceministro de Defensa, Matan Vilnai, fue incluso más allá que Olmert y anticipó que se avecina el fin de la guerra (ver aparte).
En tanto, densas columnas de humo surgían de la ciudad de Gaza. El barrio de Sheij Aylin, en la periferia de la capital, fue escenario por la mañana de un encarnizado combate terrestre, cuando milicianos de Hamás y de otros grupos armados hicieron frente a tropas israelíes de infantería. Tras retirarse los soldados israelíes, que recibieron el apoyo de una columna de vehículos blindados, las ambulancias recogieron de las calles los cadáveres de doce combatientes palestinos.
Seis civiles perdieron la vida en el bombardeo de su vivienda en Beit Lahia, en el norte de Gaza, y seis más lo hicieron en distintos ataques en otros puntos de la Franja. Testigos informaron que entre las víctimas del barrio de Tal el-Hawa, en la capital, figuran dos niños. Otros cinco civiles perdieron la vida por el disparo de un tanque contra dos viviendas de Yebalia, en el norte del territorio.
También fue bombardeada la vivienda de Ahmed Yabri, el jefe del brazo armado de Hamás -las Brigadas de Ezedín Al-Kasam-, que como el resto de líderes del movimiento islamista pasaron a la clandestinidad al iniciarse la ofensiva israelí. Se desconoce si Yabri estaba en su domicilio. El diario israelí Haaretz, citando un medio palestino, informó ayer que altos dirigentes de Hamás huyeron al comenzar los ataques al desierto de Sinaí, en Egipto.
En tanto, médicos en Gaza, algunos de ellos vinculados a Hamás, voluntarios de organizaciones humanitarias internacionales y testigos palestinos denunciaron que Israel podría estar utilizando bombas de fósforo blanco en zonas densamente pobladas, lo que supondría una violación de la legislación humanitaria internacional.
El fósforo blanco torna «altamente inflamable» los materiales sobre los que cae y, en el cuerpo humano, genera quemaduras que desintegran los músculos. El uso de este material sí es permitido por la legislación internacional para crear pantallas de humo fuera de áreas de civiles, pero suele ser objeto de controversias en los conflictos armados, como lo fue en Irak y en Líbano. Israel asegura que sólo utiliza material militar autorizado por la legislación internacional.
Acerca de la presión internacional para que Israel detenga la ofensiva, la canciller, Tzipi Livni, advirtió ayer en Jerusalén: «No dejaremos que nadie decida por nosotros». El viernes, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas emitió, con la abstención de EE.UU., una resolución que ordenaba el cese el fuego. Tanto Israel como Hamás desoyeron esa resolución, que en teoría es de cumplimiento obligatorio.
Negociación
Aunque dificultosa, la vía diplomática para solucionar el conflicto no está descartada. El gobierno egip1cio de Hosni Mubarak mantuvo ayer negociaciones con representantes de Hamás, calificadas como «positivas» por fuentes de El Cairo. Por su parte, la canciller alemana Angela Merkel puso a disposición a sus Fuerzas Armadas para integrar una fuerza de paz, como ocurrió en el Líbano.
Nuevamente, el conflicto involucró a países vecinos. Por un lado, tres policías egipcios y dos niños resultaron heridos de gravedad cerca de la frontera de Rafah al ser alcanzados por fragmentos de misiles durante los ataques aéreos israelíes sobre la Franja de Gaza.
A su vez, en los Altos del Golán, ocupados por Israel, ingenieros de ese país que trabajaban en una barrera fronteriza recibieron disparos provenientes de Siria, pero no se registraron heridos y no quedó claro el hecho, dijo un portavoz militar israelí.
Aunque los proyectiles palestinos disminuyeron, dos cohetes alcanzaron Beersheba, 42 kilómetros en el interior de Israel, dijo la Policía. Hubo algunos daños pero no víctimas.
Agencias ANSA, EFE, DPA, AFP y Reuters


Dejá tu comentario