«Es difícil de explicar lo que sucedió y más cuando tuvimos hasta el último minuto la oportunidad de conseguir la victoria. Creo que los errores que cometimos al final fueron los que hicieron la diferencia», señaló un sincero Kobe Bryant. Es que el ataque arrollador de Orlando en el tercer partido, en el que se impuso por 108-104, caló hondo en el plantel de los Lakers, que pese a su gran defensa no pudieron evitar que los Magic tuviesen a cinco jugadores con 18 o más puntos y un 62,5 por ciento de acierto en los tiros de campo, la mejor marca en la historia de las finales. Anoche se jugaba en el Amway Arena el cuarto cotejo de la serie final al mejor de siete, en la que Los Ángeles se impone a Orlando por 2-1. La serie proseguirá el domingo.
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