20 de octubre 2010 - 00:00

Otra argentina fue deportada de España

Rafael Estrella
Rafael Estrella
Otra argentina denunció ayer que fue maltratada y deportada del aeropuerto madrileño de Barajas por las autoridades de España, que le impidieron ingresar al país para visitar a su hija.

La mujer, de 58 años, casada, madre de tres hijos y mucama desde hace 18 años en el Sanatorio de Niños de Rosario, sostuvo ayer a la mañana que lo que sufrió en el aeropuerto de Madrid fue «una falta de respeto total» y «una sirvengüenzada», y se quejó por la actitud de las autoridades españolas.

El caso se conoció apenas unos días después de que trascendió el episodio que sufrió otra argentina, la profesora universitaria María Cecilia Tonon, quien denunció que fue demorada durante seis horas «en una especie de cárcel» dentro del aeropuerto de Barajas, sometida a varios interrogatorios y luego deportada al país, tras lo cual, por la tensión sufrida en aquel episodio, perdió un embarazo de tres meses.

Tras ese episodio, las autoridades consulares de España y de la Argentina anunciaron que discutirán los procedimientos de admisión que se aplican en la península ibérica para tratar de evitar que se repitan estos casos. Sin embargo, en medio de esos anuncios, trascendió otro episodio, que ocurrió el miércoles pasado, que tuvo como protagonista a la mucama rosarina Victoria Di Salvo, quien había viajado a España con una reserva de hotel y «con todos los papeles en regla», según relató.

Por su parte, el embajador español en la Argentina, Rafael Estrella, confirmó que la profesora «no estaba debidamente documentada». «No figuraba la duración de la beca y no figuraba la cuantía». Además, destacó que «no hay una política más restrictiva» respecto de los argentinos y que «se ha mejorado mucho la atención en Barajas». «Han caído a casi la tercera parte en un año los argentinos no admitidos en España», detalló.

Mientras que la segunda víctima, de regreso en el país luego de haber sido expulsada, contó que pasó en Madrid las «48 horas más patéticas» de su vida, y sostuvo que allí la trataron «como delincuente».

Además, la mujer relató que en el aeropuerto comenzaron cuestionándole que se quedara 90 días en España -eso indicaba su pasaje de regreso- y luego la sometieron a un interrogatorio en el que participó un abogado.

«Mi hija vive en Canarias, está embarazada, quise visitarla, pero no ocasionarle problemas. Por eso no tramité la carta de invitación para parar en su casa, sino que reservé lugar en un hotelito modesto. Me gasté mis ahorros de los últimos diez años, que fue cuando mis hijas ya fueron grandes y nosotros estuvimos un poco más tranquilos. Pero ahora no sé qué hacer. Me gasté todo lo que tenía a costa de sacrificio y de pedir plata prestada para poder llegar... Ahora veo todo tirado y ni siquiera vi a mi hija», lamentó Victoria.

Dejá tu comentario