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OTRO AÑO: Ilusiones vanas para 2013

Ahora bien, revertir esta impresión, puntualmente el alto riesgo- país hoy en torno a los 1.000 puntos, es, en alguna medida, tarea simple. Tan simple como improbable que el Gobierno asuma las medidas que podrían reducirlo a la mitad de inmediato. Deberían, en principio, encararse los siguientes puntos:
Sanear el INDEC: desde 2007, se desconfía de las estadísticas locales con el desembarco de Guillermo Moreno en el organismo que, entre muchas consecuencias, afectó la indexación de los bonos en pesos con cláusula de ajuste del CER. Indirectamente, volver a un INDEC creíble permitiría una mejora en las relaciones con el Fondo Monetario Internacional, cuyo directorio se reunirá en la segunda quincena de este mes para avanzar en sanciones dada la alteración de las mediciones de inflación y el PBI.
Permitir auditoría del FMI: la Argentina no está cumpliendo con el artículo IV del estatuto del FMI que habilita misiones para relevar las economías de los países miembros del organismo. Bolivia y Paraguay, por ejemplo, dan luz verde a esas auditorías, al igual que el resto de los países miembros, con la excepción de Venezuela y naciones afines.
Reducir la inflación: llevar a cabo una política monetaria y fiscal acorde a una inflación del 6% o 7% anual. Con la expansión de la base monetaria y el gasto público en torno al 35%, no hay milagros. La inflación se mueve en sintonía.
Acordar con el Club de París: hasta ahora no hubo mayores avances tras el fracasado intento de pago al contado en 2008. La crisis de Lehman Brothers frenó esa iniciativa y todo indica que las negociaciones seguirán estancadas hasta 2015.
Desarmar los controles y restricciones a dólar y comercio exterior: el freno de la inversión tras el cepo al dólar lanzado en el último trimestre de 2011 fue evidente. Contra todo lo supuesto, al tomarse medidas como las anteriores, la fuga de dólares se revertirá por la mayor confianza que despertaría la economía.
Podrían agregarse más claves derivadas de las mencionadas. Lo esencial es que el mundo desarrollado hoy tiene tasas de interés cercanas al 0% y con perspectivas de que no aumentarán en los próximos dos años en forma significativa. Quizás hay un elemento saliente en el nivel de riesgo-país y que lamentablemente ya no depende tanto del Gobierno. Se trata de la causa que llevan adelante los fondos buitre en Nueva York y que tendrá el 27 de febrero una jornada clave. De fallar la Cámara de Apelaciones del 2º Distrito de Nueva York en contra del país y en sintonía con el fallo de primera instancia de Thomas Griesa, nuevamente sería inevitable un default selectivo que gatillaría al alza el riesgo-país. Podría el Gobierno cancelar eventualmente el reclamo de esos acreedores con el pago de u$s 1.600 millones aproximadamente. Pero ello es aún más irreal incluso que los cinco puntos esbozados.
@guillermolabord


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