14 de abril 2015 - 00:00

Otro crimen narco sacude a la villa del Bajo Flores

Una mancha de sangre quedó impregnada, como muestra este pasillo de la villa del Bajo Flores.
Una mancha de sangre quedó impregnada, como muestra este pasillo de la villa del Bajo Flores.
Otra vez, la villa 1-11-14 quedó involucrada en un episodio de narcotráfico y muerte cuando ayer cuatro ciudadanos paraguayos, de entre 19 y 30 años, fueron hallados acribillados, de 34 balazos, dentro de un vehículo, en un supuesto ajuste de cuentas por drogas. Los cuerpos fueron encontrados en un Mercedes-Benz 190, en una calle de ese asentamiento del Bajo Flores, cerca de una de las entradas al estadio del club de fútbol San Lorenzo. Ahora, la Policía investiga si el hecho tiene relación con el capo narco Marco Antonio Estrada González, alias "Marcos", líder de la banda narco que gobierna con violencia esa villa. Hoy, "Marcos", quien formó parte del grupo guerrillero Sendero Luminoso, permanece con prisión domiciliaria en un lujoso country del Tigre, en Nordelta.

Los fallecidos fueron identificados como Fabio Basualdo Gómez Ruiz Díaz, de 21 años, y los hermanos Agustín Lezcano González, de 24 años; Leticia Mabel Lezcano González, de 19 años; y Hugo Ricardo Lezcano González, de 30 años.

El crimen se produjo en la noche del domingo, cuando los ocupantes del vehículo llegaban a la casa de una hermana que cumplía años y se escucharon los disparos, relataron vecinos del lugar. Las víctimas fueron sorprendidas por un grupo de sicarios fuertemente armados, que tras realizar la balacera contra el auto escaparon a la carrera por los pasillos de la villa.

Se conoce que en la zona donde ocurrió el crimen existe una fuerte guerra entre dos bandas, "Los paraguayos" y la del "Gauchito Gil", esta última integrada por mayoría de argentinos, por el control de negocios ilícitos, entre ellos el narcotráfico.

Según denunció días atrás el legislador porteño Gustavo Vera, en la villa 1-11-14 tendría su base una organización integrada por unos 1.000 hombres, con al menos 300 soldados armados con fusiles automáticos FAL y AK47, que vigilan los corredores del asentamiento desde los techos.

De acuerdo con su investigación, en el barrio precario funcionarían unos diez laboratorios para la fabricación de cocaína. "Hay un territorio liberado a seis kilómetros de la Casa Rosada", dice el documento que difundió Vera. La presentación detalla relaciones entre el grupo narco y las fuerzas policiales, y sostiene que el vínculo incluye a jueces y a fiscales.

En febrero, en este asentamiento se registró un tiroteo que duró cuatro horas y terminó con dos muertos y un escándalo en el Hospital Piñero, donde asistieron a los heridos y algunos de sus familiares amenazaron con armas al personal médico. En julio de 2013, cinco hombres fueron asesinados en esa zona en el marco de una guerra entre narcos.

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