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Otro paso de Bruera para alimentar su candidatura
Pablo Bruera
Bruera, alcalde platense, irrumpió durante el último verano -cuando la previa electoral estaba casi congelada- con un operativo de pintadas para instalarse como candidato a gobernador. Y lo hizo desde una postura crítica, aunque no sanguinaria, del Gobierno.
El escenario y el libreto se modificaron: ahora el peronismo tiene más de cinco postulantes en danza, y Bruera, que moderó sus cuestionamientos mientras Néstor Kirchner ordenó aplacar la embestida contra el intendente, se propone desde la oferta de la renovación.
«No planteamos el acto del Luna Park para confrontar, sino para avanzar en la elaboración de propuestas para la provincia, y también lo pensamos para homenajear a Alberto Balestrini», explicó el intendente que, además, confirmó que se trata de una línea interna dentro del PJP.
Se trata, en rigor, del Frente Renovador Peronista, sello que replica el formato que usó en La Plata donde creció, por fuera del PJ que controlaba Julio Alak, con el Frente Renovador Platense. Hace como Kirchner con el Frente para la Victoria que pergeñó en Santa Cruz y luego «nacionalizó» por cábala.
Pretensión
Bruera busca, con el acto, sostener su pretensión de entrar en la grilla de los candidatos con chances para disputar la gobernación.
Sigue, de todas maneras, distante el vínculo con el oficialismo. «Hace mucho tiempo que no hablo con Néstor Kirchner. Eso lo sabe todo el mundo», explicó el jefe comunal que, sin embargo, recibió varias ofertas de mediadores para acercar posiciones con el jefe del PJ.
Así y todo, hay un frente abierto que tiene que ver con los recursos que, dicen desde La Plata, no envía el Gobierno nacional al municipio. Lo mismo, advierten, ocurre con los fondos provinciales que le corresponden.

