28 de julio 2015 - 00:00

País rumbo a soberanía energética: inversiones pese a baja de precios

El desarrollo de los hidrocarburos no convencionales en nuestro país no se detiene y suma nuevas inversiones y jugadores. En medio de la resonante crisis de bajos precios del petróleo, pasó relativamente desapercibida una noticia de enorme importancia para nuestro país: nuevas inversiones se suman al desarrollo de los hidrocarburos no convencionales en Argentina, más precisamente en la formación Vaca Muerta, con la apuesta conjunta y a gran escala que han planteado YPF con la alemana Wintershall y la local Panamerican Energy (PAE), dos jugadores que han ingresado hace relativamente poco al mercado local.

Luego de más de 90 días de intensas y laboriosas tratativas, el Gobierno neuquino de Jorge Sapag aprobó recientemente cuatro nuevos proyectos de inversión en hidrocarburos no convencionales en Lindero Atravesado, Bandurria Sur, Bandurria Centro y Bandurria Norte, donde, en una primera etapa de tres años, se invertirán 1.384 millones de dólares. Esta etapa dará viabilidad a desarrollos masivos con inversiones que rondarán los 38.000 millones de dólares durante veinte años. Eso fue posible gracias a la firme decisión del Gobierno nacional de recuperar el control de YPF a los fines de garantizar el desarrollo económico con equidad social, la creación de empleo, el incremento de la competitividad, y el crecimiento sustentable de las provincias y las regiones, objetivos primordiales de la Ley de Soberanía Hidrocarburífera N° 26.741. Desde el primer día este proceso recibió el acompañamiento y apoyo del gobernador Daniel Scioli, quien destacó en su oportunidad que, dicha medida buscaba generar mayor sustentabilidad energética y así, ir revirtiendo el incremento permanente que exigía divisas de otros sectores para garantizar el suministro de energía.

La participación activa del Estado es fundamental en la regulación y fomento de la actividad, ante un contexto internacional del mercado de hidrocarburos volátil y variable es imprescindible atenuar su impacto sobre el nivel de actividad y empleo local, a través de la instrumentación de medidas tales como la determinación de diferentes alícuotas de exportación, y la adopción de distintos regímenes de promoción para la inversión acompañados de la modificación de la ley nacional de hidrocarburos.

Yendo al caso de Lindero Atravesado, el proyecto en el que participan Pan American Energy e YPF, que tendrá como objetivo el desarrollo en horizontes de tight gas (gas en arenas compactas) en la formación Lajas y de shale oil (petróleo de esquisto) en la formación Vaca Muerta, lo que lo convierte en el primer proyecto de desarrollo masivo de tight gas al que se le otorga una concesión no convencional. En una primera etapa (2015-2018) se realizarán 116 pozos para lo cual se invertirán 590 millones de dólares. En esta área, ya se llevan invertido más de 400 millones de dólares hasta el momento, lo que permitió llevar la producción de gas de unos 500.000 m3 a los más de 2 millones de m3 actuales.

Asimismo el Gobierno de Neuquén aprobó la propuesta de inversión para el desarrollo de shale oil (petróleo de esquisto) y shale gas (gas de esquisto) presentado por YPF, Pan American Energy y Wintershall, en el área Bandurria. En la primera etapa (2015-2018) se perforarán en el conjunto de las tres nuevas áreas, 40 pozos con una inversión de 794 millones de dólares. Posteriormente se iniciará la etapa de desarrollo masivo con el objetivo de perforar 1.700 pozos e instalar facilidades para transportar la producción que genere el área, con una inversión total de hasta 26.800 millones de dólares.

Estos cuatro nuevos proyectos comenzarán a alcanzar niveles de producción y generarán ingresos importantes a partir de 2017-2018, resultando estratégicos para que la Argentina avance en la sustitución de importaciones de petróleo y gas, y con ello en su soberanía energética. Para tomar un ejemplo, con la producción de gas que obtendrá el país, dentro de 6 años se reemplazarán 45 buques metaneros, que cuestan cada uno 40 millones de dólares, es decir 1.800 millones de dólares de importación. Se esperan que todos estos proyectos generen un total de 12.220 puestos de trabajo nuevos, que se suman a los 25.000 que se han creado en los últimos 3 años sólo en Neuquén.

Estos proyectos constituyen la inversión más importante concretada hasta el momento en la provincia de Neuquén, que se suma a otros procesos exitosos y en ejecución entre YPF y Chevron en Loma Campana, con Dow en el área del Orejano, con la malasia Petronas en el bloque La Amarga Chica, y a los acuerdos de entendimiento suscriptos con Sinopec de China y Gazpron de Rusia; sin mencionar los emprendimientos en marcha junto con empresas de capitales locales.

Así, la Argentina se está perfilando, en forma sostenida, en su propio modelo de explotación hidrocarburífera no convencional, sumando nuevos actores en el negocio y aprovechando la experiencia acumulada durante casi diez años por otros grandes jugadores del sector como Estados Unidos y Canadá. En la Fundación DAR, estamos convencidos que el objetivo para los próximos años consiste en acompañar el desarrollo económico, la reindustrialización y la inclusión social, tenemos que trabajar fuertemente en la integración del capital público y privado, nacional e internacional, en el marco de una planificación destinada al equilibrio de la matriz energética, logrando un verdadero autoabastecimiento que nos permitirá lograr la soberanía energética.

(*) Coordinador de la Fundación DAR

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