19 de diciembre 2008 - 00:00

Panorama complicado

El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2009. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de porcentaje o arrendamiento en campos de terceros.
La falta de lluvias sigue complicando la evolución de los cultivos en la zona. En los últimos tres meses, por ejemplo, en Lobería, las precipitaciones fueron salteadas y de mínimo milimetraje, y sumaron 45, 38 y 43 mm en los meses de octubre, noviembre y lo que va de diciembre.
Por la sequía y el calor, se adelantó la cosecha de trigo. Se habría cosechado algo más del 30% de la superficie, con rindes bajos y dispares, que promedian los 30 qq/ha. El grano es pequeño, con buen contenido de proteína, pues el calor y el déficit hídrico acortaron los tiempos de llenado de grano.
En cuanto a los granos gruesos, la siembra de soja continúa interrumpida a la espera de lluvias. Se estima que se sembró el 80% del área planificada de soja de primera. Los lotes ya sembrados están con un desarrollo muy pobre evidenciando la falta de humedad.
Los lotes de girasol evidencian la falta de humedad. Presentan una altura de 60 cm a 1 m, que es muy escasa, y ya comienzan a desarrollar el botón floral. En esta etapa comienza el período crítico en girasol, y si persiste la falta de humedad, el potencial de rinde, que ya ha caído, se verá severamente dañado. Tal como surge del cuadro adjunto, el resultado proyectado para el trigo arroja quebranto, y de acuerdo con los rindes que se están verificando, a medida que avanza la cosecha, el quebranto es mayor al que se refleja en los cuadros. Queda en evidencia el enorme perjuicio que causan las retenciones y la intervención del mercado. Para granos gruesos las proyecciones también son de quebranto. Sólo con la soja en campo propio, para rindes que superen los 26 qq/ha, hay un resultado positivo.
Tal como está hoy la situación, el fisco recauda a pesar del quebranto del productor, quien es el que invierte y corre el riesgo. En el contexto actual, las retenciones perdieron absolutamente su sentido.

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