Los distintos researchs publicados en los últimos días mencionan varios elementos: el dato final de PBI de 2011 resultó finalmente del 8,9% (una décima más que lo estimado inicialmente por el INDEC), el arrastre estadístico para este año se ubica en el 3% y la estimación de crecimiento para 2012 no baja en prácticamente ningún caso del 4%, al menos desde el punto de vista de las mediciones oficiales.
Ante este panorama, el cupón PBI se transforma en una opción más que atractiva, ya que no sólo pagará una alta suma en 2012, sino que también crecen las chances de que se produzca otro pago el año próximo. Para ello, el piso de expansión del PBI debe ser del 3,26%. Un incremento menor que este nivel automáticamente suspendería el desembolso del Tesoro correspondiente a 2013.
Un trabajo de Crédit Suisse, que se conoció a fines de la semana pasada, señala lo siguiente: «Mantenemos nuestra recomendación en los cupones PBI, ya que esperamos que se pague también en 2013». Y agrega: «Nuestro equipo de economistas espera que el Gobierno divulgue una expansión del Producto del 5% en 2012, aun cuando pensamos que el crecimiento será menor».
Objetivo
«Desde nuestra visión -recalca un informe de Goldman Sachs-, el objetivo principal del Gobierno continúa siendo el empleo y el crecimiento, mientras que otras variables (como inflación, tipo de cambio, intercambio comercial y reservas) se mantienen subordinadas a ello. Por lo tanto -agrega-, si la demanda muestra una reducción significativa, se tomarán medidas para mantener una expansión de por lo menos el 3,5% para 2012».
En el mismo sentido, Bull Market Sociedad de Bolsa indicó que «el arrastre estadístico para 2012 es del 3,23% y considerando la serie desestacionalizada, dicho dato es del 3,03%. La interpretación es que el año arranca con un crecimiento cercano al condicionante de pago y sólo caídas en el Producto podrían generar que no se alcance el 3,26%». Además, enfatiza que el crecimiento del PBI real según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (publicado por el Banco Central) es del 4,4%.
El cambio que se produjo respecto de las estimaciones que había a principios de año tiene que ver con una mayor valoración para el cupón PBI en dólares, por encima del de pesos. Esto se debe a la posibilidad de dolarizar la cartera partiendo de una posición en pesos, pero también a la incertidumbre relacionada con el tipo de cambio (lo que termina quitándoles al menos parte del atractivo a los activos nominados en moneda local).
El crecimiento del 8,9% registrado en 2011 asegura un pago récord (cercano a los u$s 3.100 millones) para este año. Pero el desembolso sería aún mayor el año próximo, incluso cuando la expansión del Producto sea menos de la mitad (por ejemplo del 4%). Esto se debe a que para el cálculo de pago se toma en cuenta el nivel de expansión del Producto puntual registrado en un año determinado, pero además el acumulado desde que fue lanzado el instrumento, en 2005.
Algunos ejemplos:


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