6 de noviembre 2014 - 00:00

Paradoja: alud de reformas progresistas

 Washington - A contrapelo de lo ocurrido con el Congreso, donde se impusieron los conservadores, el electorado estadounidense aprobó en referendos estatales medidas progresistas como el aumento del salario mínimo, la legalización del consumo de marihuana y rechazó restricciones al aborto.

Más allá de algunas curiosidades, muchas de las 146 consultas que se votaron en Estados Unidos se referían a algunos de los temas que encabezan las agendas de los dos principales partidos y que podrían dominar la campaña de las próximas elecciones generales de 2016.

Uno de esos temas fue el aumento del salario mínimo, una iniciativa que el propio presidente Barack Obama intentó hacer avanzar a nivel federal en este último año legislativo, para chocar con la parálisis que afectaba a un Congreso entonces dividido entre republicanos, que controlaban la Cámara baja, y demócratas, que dominaban el Senado hasta perderlo en los comicios del martes. Alaska, Nebraska, Dakota del Sur e Illinois, este último estado no vinculante, avalaron el incremento. En cuanto al aborto, otro de los temas que estuvieron en la boleta en varios estados, la mayoría de los votantes de Colorado y Dakota del Norte se pronunció en contra de limitar el derecho que existe a nivel nacional para interrumpir voluntariamente un embarazo, según informó el diario USA Today.

Mientras en Colorado los electores se negaron a incluir al feto como un sujeto del Código Penal, en Dakota del Norte rechazaron una enmienda que hubiese restringido casi por completo el derecho al aborto. Como contrapartida, Tennessee aprobó dar más poderes a sus legisladores estaduales para impulsar nuevas restricciones al derecho al aborto.

Finalmente, el otro gran tema que se repitió en varios estados fue la legalización del consumo de marihuana para uso recreativo. Una mayoría de los votantes en la capital del país, Washington DC, y en los estados de Alaska y Oregón aprobó la posesión y el cultivo de marihuana, según el diario The Washington Post.

Por otra parte, el noroccidental estado de Washington, en donde el mes pasado un joven de 15 años mató a cuatro compañeros mientras desayunaban en la cafetería de la escuela y luego se suicidó, aprobó una consulta que obliga a hacer chequeos de antecedentes penales a todos aquellos que compren una arma.

A su vez, en Berkeley, California, se aprobó la propuesta de imponer un impuesto a las bebidas azucaradas. Así, una lata habitual de 350 mililitros se encarecerá en 12 céntimos. Los millones de dólares que se esperan recaudar con este impuesto serán destinados a la lucha contra la obesidad, sobre todo entre los niños y adolescentes.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA,

y Ámbito Financiero

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