12 de junio 2015 - 00:00

Paraguay quiere dar la sorpresa y dejar atrás su pálida imagen

La selección de Paraguay tiene por delante un doble desafío cuando debute en la Copa América, ya que, por un lado, enfrentará a la Argentina de Lionel Messi y, por otro, buscará cambiar, de la mano de Ramón Díaz, la mala imagen que arrastra y que le vale fuertes críticas en su país.
La selección de Paraguay tiene por delante un doble desafío cuando debute en la Copa América, ya que, por un lado, enfrentará a la Argentina de Lionel Messi y, por otro, buscará cambiar, de la mano de Ramón Díaz, la mala imagen que arrastra y que le vale fuertes críticas en su país.
 Los jugadores de Paraguay admiten que su selección no está pasando un buen momento, pero confían en sorprender a Argentina mañana en La Serena, en su debut en el Grupo B de la Copa América 2015, de la mano de Ramón Díaz. "Va a ser un partido muy difícil; tenemos que jugar a pura presión, no darles la posibilidad de dar un pase de gol. ¿Por qué no tratar de sorprender?", afirmó Nelson Haedo en la antesala del partido contra el equipo liderado por Lionel Messi.

Paraguay, que no estuvo en el Mundial de Brasil 2014 tras clasificarse a cuatro Copas del Mundo consecutivas -desde 1998 hasta 2010-, se encuentra en proceso de reconstrucción bajo la conducción de Ramón Díaz. Por el momento, su desempeño no ha sido el esperado, con empates ante Costa Rica y Honduras y derrota frente a México en tres amistosos. "Los resultados no se están dando, pero hay tiempo en este partido. En el corto tiempo que estamos con el cuerpo técnico, el trabajo es muy bueno, muy positivo. Ahora es cuando mejor nos estamos sintiendo", señaló al respecto el delantero del Eintracht Francfort, de Alemania.

El seleccionado paraguayo fue subcampeón en la última Copa América, celebrada en Argentina en 2011, y cuartofinalista en el Mundial de Sudáfrica 2010, bajo la dirección técnica de Gerardo Martino, justamente el entrenador de su rival de mañana. Esos grandes resultados y la tradicional garra guaraní habían hecho de la albirroja un equipo de mucho cuidado al que todos preferían evitar. Ahora, algunos jugadores sienten que el equipo es subestimado. "Es una falta de respeto subestimar a Paraguay. Estamos pasando una crisis estos últimos años, pero no por eso dejamos de ser un rival difícil", sostuvo el volante Osvaldo Martínez. Y agregó: "Éste es un desafío. El cuerpo técnico está empezando un proceso. Hoy en día, el plantel se siente muy motivado, con muchas ganas de dar la sorpresa. Depende de nosotros".

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