30 de mayo 2011 - 00:00

Pasó un año, y lo grave no cambió

Pasó un año, y lo grave no cambió
La buena noticia es que desde julio de 2002, sólo una vez tuvimos más de cuatro semanas consecutivas de baja para el Dow, lo que sugiere que la semana bursátil que está comenzando fácilmente podría ser ganadora. La mala noticia es que si nos vamos más allá, la historia señala que una seguidilla de seis semanas consecutivas en baja no es un evento anormal, lo que implica que la sugerencia del primer párrafo no tiene demasiada sustento. Es cierto que las últimas tres ruedas fueron alcistas, pero también lo es que a pesar de ello el Promedio Industrial perdió un 0,56% en la semana, el Nasdaq cedió un 0,23% y el S&P 500 bajó un 0,16%, con el agravante que en la última rueda apenas alcanzó a ganar un 0,31%. Queda claro entonces que con el 2,9% que pierde el Promedio en lo que va del mes, salvo algún evento totalmente inesperado, mayo será un mes perdedor para el Dow. Un consuelo es que durante el mismo mes del año pasado la baja se pareció más a un desplome, ya que la pérdida alcanzó el 7,9%, y a pesar de ello el año terminó ganador. Si traemos a colación lo ocurrido en 2010 es porque hay varios paralelismos: como en aquel entonces la crisis griega, las dudas sobre la fortaleza de la recuperación económica norteamericana y el final de los estímulos que venía aplicando la Reserva Federal, encabezan la lista de argumentos que intentan explicar la falta de entusiasmo de los inversores. La gran diferencia es que ha pasado un año, lo que significa, más allá de las minucias y la suba del Dow (23%) y los commodities (34%), que en un año las cuestiones más importantes para los inversores no han podido ser saldadas. Otra de las grandes diferencias es que en estos doce meses el dólar se desvalorizó casi un 14% frente a las principales monedas a pesar de lo cual la tasa a 10 años bajó del 3,3% anual al 3,06%, implicando que tenemos una mayor cantidad de personas buscando dónde refugiar sus dineros.

Dejá tu comentario