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Pelea por 10% de los votos, una "segunda vuelta" en Santa Fe
Omar Perotti
Montado a una oleada de críticas al proceso administrativo que tuvo a su cargo el gobernante Frente Progresista (terminó segundo detrás del macrista Miguel del Sel por una diferencia de 5.493 votos), todo el arco político opositor concentró ayer sus esfuerzos en instalar la idea de un fraude electoral.
El escenario mayor fue el Congreso nacional, donde confluyeron el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; el diputado y candidato a gobernador por el FpV, Omar Perotti, y su vice Alejandro Ramos, junto con legisladores y dirigentes de esa provincia, como el concejal rosarino Héctor Cavallero, el postulante a concejal Eduardo Tognioli y la senadora nacional Roxana Latorre, entre otros.
"Con las irregularidades detectadas se soslayaron principios básicos para la debida transparencia del proceso electoral y pedimos garantías para que esto no vuelva a suceder", dijo Perotti, quien el domingo hizo una elección que superó las previsiones al obtener el 21,88% de los sufragios.
En paralelo, el peronismo anunció que realizará una presentación formal para que se abran todas las urnas, de manera que los votos puedan ser contados uno por uno.
Y como quien decide actuar en lugar de perderse en quimeras, el peronismo activó ayer en Santa Fe una maquinaria discursiva con la ilusión de llegar al 14 de junio, día de las elecciones generales, con un mayor margen, especialmente en las comunas y espacios legislativos.
Será, en rigor, el resultado que arroje ese saldo del 10% aún no contabilizado, una suerte de "segunda vuelta" para las primarias provinciales en las que -según el recuento provisorio- el excómico de Midachi Miguel del Sel se impuso con el 32,2% al Frente Progresista, que se quedó con el 31,8% de los votos en la sumatoria de los postulantes Miguel Lifschitz (22,46%) y Mario Barletta (9,36%).
El candidato del PRO y Perotti coincidieron ayer en señalar que en algunas mesas de la provincia obtuvieron "cero" respaldo y subrayaron que "el Gobierno tiene el deber de garantizar un escrutinio transparente".
Otro que se ilusiona con este virtual "balotaje" es el candidato de la interna del Frente Renovador, Eduardo Buzzi, que perdió la posibilidad de pelear por la gobernación por una diferencia de apenas medio punto frente a Oscar "Cachi" Martínez.
De todos modos, el margen que puedan aportar esas 700 mesas que están en discusión no parece anticipar una variación sustancial en el resultado global del domingo: 245 mil son pocos votos para que, repartidos, terminen dando vuelta alguno de los números ya esbozados en el rubro "Gobernador", que es en definitiva el alma del proceso.
Sin embargo, algunas nóminas -como las de diputado o concejal- podrían variar su composición. Y lo mismo podría suceder con fuerzas políticas que, pese a haber sido excluidas inicialmente de las generales (por no lograr el piso del 1,5%), terminen participando en los comicios de junio, o viceversa.
Este cálculo explica, quizá, la (aparente) falta de nervio del socialismo de Santa Fe por contrarrestar la embestida opositora. "Fue el escrutinio provisorio, que no es el instrumento legal para determinar quiénes van a conformar las listas para las generales", explicó el ministro de Justicia, Juan Lewis.
El gobernador Antonio Bonfatti, por su parte, advirtió que "dada la cantidad de sufragios aún no escrutados, no habría que hacer interpretaciones apresuradas sobre los resultados definitivos".
La última palabra la tendrá, en 10 días, el Tribunal Electoral provincial. Ese mismo día, el 1 de mayo, Bonfatti dará su último discurso como gobernador ante la Legislatura santafesina, en la apertura de las sesiones ordinarias.


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